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martes, 28 de mayo de 2019

¿Qué ha pasado?


¿Qué ha pasado? Esta fue la sensación que muchos tuve al ver como Carmena perdía la alcaldía de Madrid, todo un símbolo de las alcaldías del cambio que cristalizaba así, una realidad que era predecible: que la galaxia PODEMOS (partidos y confluencias surgidos debidos a su efecto, estuvieran ellos dentro o no) iban a tener un retroceso.

Una vez más la cuestión es el por qué. Sin duda hay aspectos de carácter localista, de gestión, y habrá que analizar cada lugar, pero hay un hecho que, en mi opinión, es indiscutible: el periodo de impugnación abierto con el 15M, y que tuvo su cristalización electoral con el surgimiento del partido morado y posteriormente con fórmulas electorales abiertas al ciudadano, se ha cerrado o se ha ido cerrando poco a poco, aún así todavía pueden quedar fisuras. La ciudadanía ha recuperado la confianza en los viejos partidos y sobre todo en el gran partido institucional de España, como es el PSOE.

A esto, en mi opinión, hay una excepcionalidad como es el conflicto catalán, pero es una excepcionalidad que a la larga ha contribuido a afianzar y movilizar, por lo menos en el resto del estado, las posturas y partidos cómodos con y para él sistema, así como a contribuir en Cataluña a la pérdida de una alcaldía como la de Barcelona por parte de Colau ante el avance del independentismo.

No se puede, tampoco, desdeñar la estrategia. De hecho, PODEMOS y sus confluencias, han pasado de querer asaltar los cielos huyendo de las dinámicas tradicionales de los partidos a jugar constantemente por el poder interno y “apuñalarse” unos a otros generando, además, divisiones. Madrid, tanto comunidad como Ayuntamiento, ha sido la gran pantalla en este aspecto, pero han sacudido a organizaciones similares a lo largo de todo el territorio español. No obstante, y dicho sea de paso, creo que sería un error achacar la pérdida de Madrid capital a esta división, pues, siendo, en mi opinión, estratégicamente un error la candidatura de Más Madrid, lo cierto es que la bajada de participación en los barrios del sur, que apoyaron a Carmena en las anteriores elecciones, puede denotar factores de otro tipo.

Aun así, no hay que caer en el pesimismo (y lo digo yo, que tiene valor doble) pero hay que ser consciente de que la estrategia tiene que cambiar, de asaltar los cielos a guardar las trincheras y a avanzar en los lugares que se pueda. Tal y como le decía a un conocido mientras disfrutábamos de cerveza en las fiestas de San Miguel del Pino, la izquierda va a caer pero no obstante electoralmente estaremos mejor que hace 4 años, y así es: Cádiz y Zamora siguen gobernados por la izquierda, se puede condicionar muchos gobiernos locales, autonómicos y hay 42 diputados en un congreso sin mayoría absoluta que pueden orientar la política de gobierno hacia necesidades sociales.  Eso sí, hay que ordenar ideas y ver que queremos ser de mayores, PODEMOS tiene mucho que pensar, pero también IU y en cada uno de los territorios cada una de las confluencias, sabiendo que el territorio es muy plural, y que lo que funciona en Madrid puede no funcionar en Valladolid.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Lo alternativa no es lo menos malo

Puede que este post que voy a escribir pueda parecer indignante para algunos, incluso ofensivo. No me voy a cortar un pelo:

Durante las últimas semanas gran parte de los focos mediáticos están puestos en las elecciones francesas. Desgraciadamente a la segunda vuelta han pasado Emmanuel Macron y Marie Le Pen. Es decir, dos candidatos poco identificables con posturas progresistas. Se podría decir que uno es más de lo mismo y la otra una xenofoba que no engaña a nadie.

Una vez más, en vez del análisis de por qué del crecimiento electoral de Le Pen (parece que a nadie le importa el crecimiento de un partidario de una mayor mundialización de la economía y pérdida de poder democrático de los estados), la comidilla es que “La Francia Insumisa” hace una consulta a sus bases donde se el resultado es muy diverso pero con una mayoría de votar nulo. ¡A mí me parece lo más correcto!

Seguimos teniendo la idea de que la disputa es izquierda-derecha, y aunque así sea, no es la única. La crisis económica ha puesto de manifiesto otros ejes que se entrelazan y con los que hay que jugar: lo viejo-lo nuevo, soberanía económica-globalización, europeísmo-antieuropeismo, oligarquía- pueblo, sistema-antisistema... Si analizamos con cada uno de esos parámetros a Le Pen-Macron, nos encontrariamos (por lo menos en el discurso) con muchas sorpresas. ¿Cómo se le puede pedir a gente de izquierdas que vote a favor de Macron y contra Le Pen cuando obviamente el primero también es antagónico?

El hecho de seguir interpretando el mundo en el eje izquierda-derecha, es de una clara falta de amplitud de miras y cierto egoísmo. Digo egoísmo porque es muy fácil vivir con un buen sueldo en un buen barrio y mantener el discurso de izquierda tradicional, mientras se critica a quienes están en paro, perdiendo sus casas, o en barrios degradados o que debido a la inmigración han cambiado su fisionomía y su día a día de forma sustancial... Hay gente que se puede permitir que todo siga igual, y otra que no, y si no se les da esperanzas por la izquierda lo buscarán en otro lado. Además, seamos serios, la izquierda, y eso me sorprende, tiene una falta de autocrítica que será nuestra perdición.

Enlazando esto con España recuerdo que durante mucho tiempo se acuñó aquel lema del “voto útil”. Dado que la izquierda iba a ser incapaz de ser alternativa había que votar al PSOE. También se ejercía una presión brutal con izquierda unida para que diera gobierno a los socialistas cuando obviamente en su programa tenían más diferencias que coincidencia, por lo menos en lo económico (lo cual a su vez tiene reflejo en lo social). Y respecto a esto, cuando tuve uso de razón siempre fuí partidario de la “teoría de las dos orillas” (osea PSOE y PP la misma mierda es y por la izquierda estaba IU, a pesar de que por aquel entonces ya no la prácticaba).

El problema de todo esto es que el mundo ha cambiado y también las formas de hacer política, como bien ha entendido Melenchon, y en España como bien ha entendido PODEMOS (por lo menos el de antes de las elecciones de Junio, y como he escuchado a muchos que apostamos por iglesias “al final Errejón tenía más razón de la que pensábamos”). La gente en nuestro país no se siente identificada, de forma mayoritaria, por el discurso de clase, es más muchos lo repudian, pero en cambio si se siente identificado como “pueblo”, y de esto se dió cuenta PODEMOS, como se dio cuenta de que la izquierda del siglo XXI tiene que regresar a la defensa del estado nación y el proteccionismo para recuperar la soberanía.


Y otra cosa que parecerá una gilipollez, pero no es lo mismo que te hable un Llamazares (que atufa a castuza) que te hable un Pablo Iglesias o incluso un Garzón, y eso que yo cada vez me fío menos de la gente, pero oye... no es lo mismo.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Reflexiones sobre las elecciones gallegas

Después del resultado de las elecciones en Galicia hemos vuelto a asistir a la ya clásica indignación de la mayor parte del electorado contrario al PP (abstencionistas incluidos) por la mayoría absoluta de un partido que en Galicia está marcado por la famosa foto de Feijoo con un narcotraficante. Está muy bien indignarse por estas cosas, porque desde una conciencia crítica no cabe otra cosa, pero aparte de eso hay que preguntarse el por qué. Y a mí se me vienen varias cuestiones a la cabeza:

1.       Esa concepción de las siglas como si los partidos políticos fuesen equipos de futbol: Da la sensación de que al afiliarse a un partido entregas tú voluntad, hasta tu criterio. Siendo el PP la formación con más militantes no es de extrañar que esto juegue a su favor. Pero ojo, me molesta mucho que aquellos que desde siglas contrarias critican esta forma de actuar y ellos hacen lo mismo, porque en la izquierda esto también pasa (él y tú más suele tener reciprocidad).

2.       Los Valores: Desde la izquierda se mira a la derecha desde una posición equivocada. La gente de derechas prioriza otros valores, y no por ello son mejores o peores. La corrupción, indignándoles también, no es, a lo mejor, tan importante en esa escala de valores como el hecho de que movimientos que no entienden muy bien y que les asustan puedan llegar a alcanzar el poder institucional.

3.       La pirámide poblacional de Galicia: Galicia, como Castilla y León, tiene una pirámide cada vez más invertida, o lo que es lo mismo, cada vez más envejecida, habiendo mucha emigración de jóvenes. Esto unido a un entorno rural bastante conservador (aunque con un fuerte regionalismo, que no está reñido para nada y que es fruto del aislamiento histórico de la región) hace que sea más difícil el cambio de tendencia electoral.

4.       El PP se identifica con Galicia y Galicia se identifica con el PP: Esto es así, Fraga creó un Partido Popular gallego que entendía y comprendía el regionalismo, y que lo aceptaba, y supo conjugarlo con el nacionalismo español (es para quitarse el sombrero). De hecho el contrabando es algo que siempre ha estado muy asumido en Galicia, quizás fruto de ese aislamiento como región periférica, y el tema del narcotráfico es un paso más (muy grande, pero en el mismo camino), en este punto recuerdo que cuando ví la foto de Feijoo en el yate dije entre risas que a lo mejor esa foto hacía más daño al PP de fuera de Galicia que al gallego. Creo que En Marea está sabiendo surfear en esa ola, pero le falta lo que tiene el PP en Galicia, en Castilla y León o el PSOE en Extremadura y Andalucía: La capilaridad, es decir el llegar a todas partes y el tener gente que mueva los votos.

Estos cuatro puntos son 4 ideas que me vinieron a la cabeza el domingo por la tarde. Me sorprendió los 41 diputados aunque nunca dudé de la mayoría absoluta que iba a sacar el PP. Si los analizamos bien muchos son extrapolables a otros territorios, pero otros son exclusivos y eso nos señala un objetivo para el futuro, como es que para ser proyectos ganadores deben ser movimientos que surjan de los territorios y comprendan las circunstancias de estos, incluso haya que jugar en el terreno del contrario haciéndole entrar en contradicción. 

domingo, 18 de septiembre de 2016

Nuevo Modelo de Estado en juego

La verdad es que últimamente no sigo mucho la política, me han hartado (dicho lo cual que nadie dude que como tenga que volver a votar, votaré). Ahora  bien,  sí que he visto fugazmente alguna de las encuestas que se publican sobre las próximas elecciones en País Vasco y Galicia.

Si comparamos los previsibles resultados con los que ya conocemos de citas electorales anteriores a lo largo de todo nuestro estado, vemos claramente que el PSOE tiene un claro problema para volver a convertirse en ese partido que en el pasado representaba mejor que nadie a la sociedad Española, y además lo va a tener difícil con el peso que tiene el PSOE de Andalucía pues representa unos valores poco asumibles en otras comunidades, y concretamente en aquellas que siempre han tenido un reclamo de identidad propia.

Pero lo que más me llama la atención de todo esto es como en estas comunidades, fundamentalmente en País Vasco y Cataluña, se pone en contradicción esa idea de país centralizado y valores “españolistas” con los que el PP siempre se ha sentido cómodo y que ahora da la sensación que el PSOE abraza. Y es que el PSOE siempre supo moverse muy bien en estos territorios, hasta que llegó la amenaza del soberanismo y de poner en cuestión el orden constitucional, ante lo cual no tiene un discurso muy diferente al PP (al fín y al cabo son los dos principales partidos del régimen).

Ahora bien, esto coincide con el surgimiento con fuerza en estas comunidades de PODEMOS y de las confluencias (que dependiendo la convocatoria electoral reciben más o menos respaldo). Y es que, estas formaciones tienen otra idea diferente, es decir, es el único partido de ámbito estatal que propone algo diferente, que no es el separatismo, pero tampoco es seguir como estamos ahora, o una regresión en la transferencia de competencias (que habría que mirar si es justo que las comunidades tengan transferidas determinadas cosas).


Lo que está claro es que este panorama electoral, muestra, no solo que hay varias ideas de España dependiendo de los territorios, sino que será imposible gobernar sin tener en cuenta  lo que ocurre en Cataluña o País Vasco, que es lo que está pasando ahora. Y, que aunque la pasión y las ideas nos cieguen, no podemos exigir, por ambas partes el cien por cien de nuestras pretensiones. Deberemos cambiar la organización territorial del Estado pero intentando llegar a acuerdos.

lunes, 29 de agosto de 2016

Se les ve el plumero

La verdad es que ya no sigo mucho la actividad de nuestros políticos, me he unido al hastío general de la población (vamos, que me han hartado, y empiezo a sospechar que esto es una maniobra del PP para que todo vuelva a ser igual que antes de las elecciones de Diciembre). Aun así, he decidido escribir este post porque entre canción y canción en el coche se me ha colado la voz de Carles Francino, periodista al que tengo bastante respeto (línea editorial de la SER aparte). Sus palabras van en la línea de una idea que, desde todos los medios de comunicación, están lanzando a la población, que poco a poco (y unido al descontento por la falta de acuerdo) están contribuyendo al aumento de la abstención.

La idea del que fuera sustito del gran Iñaki Gabilondo al frente de Hoy por hoy, y que por trabajo propio se ha ganado cierto reconocimiento (al pan pan y al vino vino), es promover una gran abstención (que ronde el 90%) si las elecciones fueran el 25 de Diciembre. No voy a negar, que parece que se están riendo de la gente de a pie, podían haber realizado la investidura una semana antes (que la pantomima de pacto entre PP y Cs solo es comparable a la de PSOE y Cs) y así nos evitábamos esta gilipollez.

Pero, con todo lo frustrante que sea que el día de Navidad te pueda tocar en la mesa electoral, lo cierto es que no voy a hipotecar 4 años de mi futuro porque los mismos de siempre se estén descojonando de mí en el congreso, de hecho así aprovecho y les hecho. Además, existe una cosa que se llama voto por correo para los que ese día no van a estar en su casa, y curiosamente, por mucho movimiento de coches que haya, prácticamente todo el mundo sabe por adelantado donde va a pasar la Navidad.

Lo que quiero decir con todo esto, es que esta campaña me suena mal, como a intencionalidad, y veo que va calando el no ir a votar en la población. Hemos pasado de querer echar al PP del gobierno a querer mantenerlo vía abstención… de la izquierda por supuesto, porque la gente de derechas son capaces de hacer cola después de la misa del gallo. Y creo  que esto está diseñado perfectamente por medio de la publicidad, es genial como en pleno siglo XXI se consigue dominar la voluntad. Es el mismo principio que se aplica al consumismo, se crea una falsa necesidad de algo.

Yo, si las elecciones son el 25 de Diciembre (que seguro que serán antes porque harán algún cambio), voy a ir a votar. Quizás no siga la campaña, no vaya a actos, no ponga ni un mísero cartel … Pero iré a votar, y además voy a votar contra el PP y el PSOE, contra todo lo que ellos significan (por lo tanto también contra Cs), y para mí solo hay un partido que electoralmente pueda tener cierto éxito (aunque vuelva a hacer un proceso cerrado y de cúpulas). Y si las personas que votaron en el pasado al abuelito de Heidi y al Rubalcaba de chapa y pintura prefieren quedarse en casa, que lo hagan, pero pediría a toda esa gente que ha sufrido la crisis y las recetas de la troika que acudan a votar, que nos fijemos en los 8 últimos años de Zapatero-Rajoy, y no en los últimos meses de negociaciones, que aunque PODEMOS no haya dado la talla si nos relajamos se nos pueden hacer 4 años muy largos.


PD: Por supuesto todo esto puede dar un cambio brutal después de las elecciones Vascas y Gallegas.

lunes, 27 de junio de 2016

Resaca Electoral

Ayer, estuve siguiendo el recuento en un colegio electoral de Tordesillas como apoderado. Pero entre el buen ambiente y enfrascado entre las risas que generaban los votos nulos (con temática toro de la vega) apenas me dí cuenta de lo que estaba pasando en el resto del estado, salvo por miradas rápidas al WhatsApp, hasta dos horas después.

Cuando empecé a mirar más atentamente las redes sociales comprobé, de forma esperada tras conocer cómo iba el escrutinio, como gente de ideas “progresistas”, llamaba a los votantes del PP de todo. No lo comparto, y de hecho, entendiendo que hay un componente de frustración, creo que para crear proyectos ganadores hay que estudiar muy bien esa fidelidad de voto del electorado del PP.

Me fascina la base electoral de los grandes partidos. Lo asimilo a los seguidores de un equipo de futbol, siempre tan incondicionales. No me cabe duda de que se debe, en gran parte, a que hay muchas personas mayores, que, como he escuchado muchas veces.: “yo, ya tengo la vida hecha”, y por lo tanto, son gente poco dada a  cambiar. Pero aun así, también hay un componente familiar, y en el mundo rural sociológico.

No quiero que esto se entienda como una crítica, porque no lo es, es sencillamente la constatación de que estos partidos tienen, a corto plazo, un punto muy fuerte en esa fidelidad. Por supuesto, más en el caso del PP, pero también en el caso del PSOE (aunque este sufra un proceso de erosión lento pero constante).

Entiendo que los resultados electorales, desde el punto de vista de la izquierda, son decepcionantes, había mucha ilusión puesta y otra vez las encuestas han fracasado. No obstante querría poner énfasis en algunas cosas:

·         El discurso general de la campaña, no ha sido la gestión de la crisis, no ha habido debate de modelos de país para el futuro. Ha habido una polarización entre ilusión y miedo. Y ha ganado el miedo. No podemos culpar al PP de que realice ese discurso, cuando desde la izquierda también estamos apelando a las emociones. PODEMOS ha demostrado que sabe jugar con las emociones, que además es un recurso muy legítimo, así como una verdadera arma política, pero, por primera vez, desde hace tiempo el PP ha conseguido elaborar un discurso bastante efectivo.

·         Encuadremos, también ahí, la escasa importancia de la corrupción. Es verdad que al PP la corrupción le pasa poca factura (aunque hay zonas, como Andalucía, donde ese mimetismo del PSOE con la población genera que tampoco le dañe en exceso), pero también es verdad que este discurso ha quedado en un segundo lugar. El PP ha jugado bien, y ha movilizado a su electorado. Aun así, no me cabe duda de que para la derecha la corrupción no es tan mala, pues tienen diferente escala de valores, y esto es un triunfo del PP pues ha conseguido implantar su pensamiento en un sector importante de la población y desligar la corrupción del sistema achacándola a la actitud individual de las personas ( http://laparadaenelcamino.blogspot.com.es/2014/11/todo-el-sistema-esta-corrupto.html

·         Creo que merece mención la abstención. Vinculada fundamentalmente a la izquierda. Por una parte por un PSOE, que ha perdido votos, pero que Unidos Podemos no ha sabido agarrar. Por otro, por el propio Unidos Podemos, donde gente que votó a PODEMOS o UP no se han encontrado reflejados en esta coalición (que de confluencia tenía poco). Esto deberá generar un debate, sobre todo en el partido morado, y ver si tiene que revisar su política de alianzas, y si alguna de estas ha supuesto un lastre electoral. Que no me cabe duda de que en algunos lugares ha sido así.

·         El análisis territorial nos muestra un hecho claro. Cataluña y País Vasco han sufrido una fuerte desconexión con España. La composición de fuerzas en estos territorios es representativa de las particularidades que allí hay. Por lo tanto, cualquier gobierno, por muy reaccionario que sea deberá abordar de alguna forma el problema en Cataluña y negociar con ellos algo que de salida a esta situación.

En definitiva, creo que en el caso de Unidos Podemos, comienza otra etapa. Debemos realizarnos preguntas y ver que recorrido tiene esta alianza, y sobre todo, iniciar un proceso de organización que permita que haya implantación en la sociedad organizada.


Pero sobre todo, quedarnos con lo positivo, quizás no hayan sido los resultados esperados, pero hay un parlamento mucho más plural que hace un año, y eso dará lugar a un mayor control del gobierno.

viernes, 10 de junio de 2016

"Ahora o nunca"

Como la semana no estaba siendo todo lo buena que hubiera tenido que ser, dado la proximidad de los exámenes, e incitado por unas personas a las aprecio “un huevo” (y ya puestos mitad del otro), decidí ir a ver el inició de campaña electoral a Valladolid. Si bien vi ilusión en algunas personas hubo en otras, entre las que me incluyo, que para motivarnos debíamos recordar esas palabras de Anguita de: “Ahora o nunca”.

Sigo diciendo que yo no me siento representado por una lista donde no he tenido capacidad de decisión, donde se han negociado puestos de partidos, ni siquiera de personas, y para más recochineo en Madrid. En la misma línea, para colmo, resulta que nos encontramos en la cabeza de la lista a una persona que ni siquiera es de mi provincia, sé que para muchos esto será una bobada, pero yo creo que el representante debe ser de la provincia para entender mejor cuales son los problemas de esta.
He llegado a pensar “Joder, somos bastane gente los que nos hemos movido entre IU o PODEMOS sin vincularnos a ninguno por querer tanto a Papá como a Mamá, y cuando se juntan nos dan la patada”… Pero me lo repito: “Ahora o nunca”

Lo que vi ayer me dio sensación de apaño, eso sí, un apaño necesario en este momento. Y, aunque, el proceso fuera mucho más participativo, lo cierto es que un apaño mucho más válido, y que será mucho más útil, que la candidatura de Unidad Popular en las anteriores elecciones. Quiero creer que no se podía hacer de otra forma (aunque no sé qué pensar).


Sé que soy demasiado purista, tienen toda la campaña para ilusionarme. Mi voto ya lo tienen, que supongo que es lo que más interesa, aunque sea tapándome la nariz… Porque, me repito una vez más: “Ahora o nunca”

jueves, 26 de mayo de 2016

Venezuela, provincia de España

¿De verdad puede haber algo más ridículo que el espectáculo que se está viviendo en torno a Venezuela? Parece que no hay nada más en el mundo. Ya ha salido más veces en televisión española que Teruel o Soria. No sabía que todavía teníamos colonias en Ultramar.

Albert Rivera, representante de la cuarta fuerza en las últimas elecciones, en un fervor de preocupación por los derechos humanos ha acudido a Venezuela, no a Arabia Saudí o Marruecos, a reunirse con la oposición, y los medios han tratado la noticia como si no hubiera nada más. Joder, la gente muriéndose a las puertas de Europa, Francia pendiente de un 15M y nosotros mirando al otro lado del atlántico.

Diría muy poco de aquella persona que no fuera capaz de ver la intención del “naranjito” y los medios de comunicación. Demasiado descarado un viaje así, y ese autobombo, a las puertas de unas elecciones generales.

¿De verdad no vemos la manipulación que estamos sufriendo? No digo que los venezolanos lo estén pasando mal, pero ese teatro que hay montado, esas lágrimas de Albert Rivera por los pobres venezolanos (a los desahuciados y pobres españoles que les den)… Eso es teatro, y malo. No me fío de los políticos que lloran (tampoco me creí las lágrimas de Iglesias abrazando a Julio Anguita, ¡ni que fuera yo! XD), de hecho todavía me acuerdo de la ministra italiana que lloraba mientras aprobaba un decreto recortando todo lo recortable.

Creo que es demasiado absurdo los métodos que se están utilizando para atacar a PODEMOS, y demasiado ineficaces también. Pero, para mí, lo más vergonzoso es la confabulación de los medios en este show. Ya sé que no son independientes, y que los periodistas tampoco, quien paga manda. Pero, ¿Este trato a noticias sobre Venezuela cuando la muerte y la miseria llaman a las puertas de Europa? Por favor, es insultante.


Si de verdad quieren tratar los derechos humanos, no hace falta que cojan un avión, con ir a un desahucio tienen bastante.

lunes, 23 de mayo de 2016

Sopa de siglas, el mal menor

Que quede claro que no me planteo otra cosa que no sea votar Unidos Podemos, porque ya tomé la decisión en su momento y porque como dice Anguita: el momento es ahora. Eso sí, sobre el senado, y aún sabiendo que es necesario para impulsar una reforma constitucional, no prometo nada.  

Si bien estoy ilusionado con la posibilidad de que por primera vez haya una candidatura de izquierdas que sale a ganar, y eso prima sobre cualquier otra cosa. Por convicciones no puedo apoyar como se ha conformado la candidatura: despachos, siglas y sillones.

 Lo siento, no me van esas cosas y como dice el refrán “para este viaje no hacían falta alforjas”. ¿Qué quiero decir? Pues que fueron muchos los reclamos de mayor participación ciudadana en política y mayor democracia interna para que ahora se haga esto.

No soy tan ingenuo como para querer que las candidaturas se conformen con una horizontalidad máxima, más ahora que no hay tiempo y es lógico que se tengan que hacer así (quiero pensar que es lo lógico), aunque remarco que a mí no me gusta, pero ¿de verdad tiene que ser todo a base de consensuar puestos entre partidos políticos, casi sin hablar de nombres, solo siglas?. Lo siento, me parece muy lamentable.

No he sido nunca una persona que haya defendido las primarias, que cada partido lo haga como considere, cualquier método es bueno mientras les funcione. Ahora bien ¿sentirme representado por una lista donde se ha contado, poco o nada, con la gente? No, gracias, eso está muy visto.

Por otra parte, tampoco me gusta tener que votar a un cunero. Pero bueno, visto lo visto, no será lo peor.


Como dije, votaré Unidos Podemos, pero como la llamada “nueva política” se traduzca en estas formas a partir de ahora, como dice la famosa canción de Ska-P “cuando pasen cuatro años, y lleguen las elecciones, va a votar su puta madre”. 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

PODEMOS por aquí, PODEMOS por allá

Hoy, al tomar un café por la mañana,entré a un bar, agarré el Norte de Castilla y me puse a leerlo. Justo a mi lado había un grupo de unas 5 personas, conformado por jubilados y trabajadores, que hablaban con el camarero sobre PODEMOS y que si hoy venía a Valladolid Pablo Iglesias. Había alguno que hablaba de forma muy insultante hacia “Coleta Morada” y argumentando que todos eran iguales (lo que en la actualidad es como decir voy a votar al PP y al PSOE pero no me atrevo a decirlo). Como el espectáculo no me estaba gustando me bebí el café y me fui, pero justo cuando salía por la puerta escuché a otro miembro del grupo decir “por lo menos le echan huevos” (no sé cómo continuaría la conversación, pero seguro que el de “todos son iguales” se nervó aún más).

A la hora de comer quedé con un par de amigos, de esos que hice en la universidad y con los que empecé a ir a manifestaciones, a algún mitin (de IU) y que juntos nos ilusionamos en las Europeas con el éxito de “Pablemos”. Yo sabía que, hoy, la conversación con ellos iba a girar en torno al partido morado y a intentar convencerme de votarlo. Utilizaban argumentos que compartía, pero fundamentalmente era el del voto útil, señalando que a ellos también les gusta más el ideario de Unidad Popular pero que hay que ser prácticos, y que yo antes lo era, me recordaban un poco a los chicos del maíz: “di que sí que tú eres el más auténtico/pero ser residual ya no tiene mérito (…) que mientras acusas a todos de izquierda falsa/hoy han desahuciado a tu vecino”. La verdad es que la conversación tuvo tintes divertidos, además yo ya me había quitado la presión de saber a quién voy a votar, como dije va a ser a UP, y sin negarles la razón a mis dos compañeros de fatigas (porque creo que también la tienen) argumenté lo mismo que dije ayer en este blog pero esta vez acompañado de un broche: “porque me da la gana” (la verdad es que con esa afirmación poco más podían hacer).

Por la tarde, y aprovechando que estaba cerca, fui al auditorio Miguel Delibes: “joder, ya que viene Pablo Iglesias me voy a acercar a verlo” –pensé. Después de aparcar (y tardé un rato) entré al auditorio teniendo que quedarme en el hall con mucha gente que no había podido entrar porque el aforo estaba completo. Allí a través de unos televisores seguí la presentación de Pablo Fernández mientras estaba atento a las personas que tenía alrededor, algunos conocidos de vista no precisamente por ser de PODEMOS, estaba claro que no era el único allí que no iba a votarlos. Pero al igual que yo, allí estaban, compartiendo estancia con votantes de ese partido como comparten espacio en las manifestaciones, eso sí, parece ser, que siendo imposible ir juntos a las elecciones.

No tardé mucho en irme de allí, estaba cansado después de todo el día fuera de casa y acababa de caer en el micrófono, con su paracaídas, Juanma del Olmo (el cabeza de lista por Valladolid). Me hizo gracia, empezó a recitar los barrios de Valladolid y diversos municipios de la provincia como para reafirmarse (Eso es algo que Paco de la Rosa, el candidato de Unidad Popular, no tendrá que hacer, él es de la provincia y no tiene que demostrar nada al respecto).


Como además de cansado no me gustan los paracas, cogí el coche y me volví para Tordesillas. Durante el trayecto estuve pensando sobre PODEMOS. Ha sabido jugar bien sus bazas, le ha colado un gol a un sistema que en la génesis de dicho partido tuvo miedo de una IU en las encuestas y tiró de Pablo Iglesias y compañía,para rebajar las expectativas de voto de la izquierda, pero que se les fue de las manos. El problema que tiene PODEMOS, creo yo, es que han utilizado mucho la prepotencia, han tenido la misma actitud hacia IU que tuvo esta hacia ellos y han tenido miedo de una verdadera confluencia lo que nos va a hacer mucho daño a toda la izquierda. No obstante, desde mi humilde posición de persona que va a votar a UP, confío en que saquen un gran resultado porque será positivo para intentar conseguir una verdadera unidad espero que no tardando.

lunes, 14 de diciembre de 2015

¿Por qué Unidad Popular?

Tengo mi voto decidido desde antes de que empezara la campaña, votaré a Unidad Popular, pero seguro que, el 20D, durante unos segundos, no voy a poder evitar coger también la papeleta de PODEMOS y tener la tentación de meterla en la urna, pero al final meteré la de UP, y es que he decidido dejar de comerme la cabeza.

Algunos me han hablado de voto útil para intentar convencerme de votar a PODEMOS, poco eficaz ese discurso conmigo y con cualquiera que hayamos estado votando a IU en elecciones pasadas. Otros, o los mismos, me han recordado mis posiciones hace un año. Es cierto, hace un año no hubiera dudado en votar a “Coleta Morada” y los suyos, el lenguaje y formas de aquellas personas que había visto tantas veces en “La Tuerka” me fascinaba y me ilusionaba, fue como si supieran que fallaba en la izquierda que evitaba que se convirtiera en alternativa: lenguaje, nuevos mecanismos de participación, utilización de los medios de comunicación, evitar temas algo difíciles de explicar... pero sobre todo las emociones, guste o no las emociones son importantes, quizás peligrosas porque las emociones te hacen manipulable pero son innatas y hay que contar con ellas. Algunos me han dicho que he cambiado desde hace un año, sería negar una evidencia decir que no, para bien o para mal (el balance creo que es para bien) he vivido experiencias que me han hecho pensar, a veces más de la cuenta.

Si he decidido votar a Unidad Popular no ha sido porque sea el único partido que proponga un proceso constituyente o porque tengan al mejor candidato a la presidencia posible, que es Alberto Garzón, tampoco porque PODEMOS haya moderado sus propuestas o engañado con mecanismos de democracia bastante insultantes. SI voy a votar a UP es porque desde el principio he participado en su conformación en Valladolid y, sobre todo, porque ha hecho más por la unidad de la izquierda que PODEMOS, así que de la misma forma que en las Europeas no me gustó la actitud de IU, pues ahora no me gusta la actitud del partido de los círculos.

Así que, a nada de las elecciones aquí estoy, sabiendo que la izquierda va a obtener unos resultados históricos, pero entendiendo que si hubiéramos ido todos juntos mejor nos iba a ir. Me quedaré para no desanimarme con lo bueno de este ciclo electoral y rezaré (aunque no sea creyente) para que los ataques entre candidatos de UP y PODEMOS no supongan una losa mayor para una posible verdadera unidad de la izquierda. Porque no nos separa tanto, a ver si sabemos estar a la altura de los tiempos que corren.


jueves, 10 de diciembre de 2015

Expectativas electorales

Es la primera vez que vivo unas elecciones participando desde dentro, y también es la primera vez que llego a ellas desilusionado. ¿Coincidencia?  Sin duda sí, más dentro lo viví en las municipales y estaba mucho más ilusionado. Pero poco a poco voy ilusionándome, o por lo menos autoengañándome… Soy de esas personas que escuchan a un buen orador en un mitin con cuatro consignas de izquierdas y le llega a la patata (a veces soy un desfasado XD).

Aun así el problema de mi desilusión viene de las municipales, de unas expectativas muy altas fruto de los resultados de las fuerzas del cambio así como de la esperanza de una gran unión de estas, dicho sea de paso la historia indica que esa esperanza jamás se cumplirá (una de las cosas que caracteriza a la izquierda es nuestra capacidad para estar cada uno en una esquina). El hecho de que PODEMOS pusiera unas condiciones para una confluencia algo alejadas de la llamada “nueva política”,y el rechazo a estas de partidos que ahora abrazan  las nuevas formas pero que hasta hace cuatro días ni se las plantearon, minaron mis expectativas. Tengo que decir al respecto que creo que es un error pensar que mecanismos como las primarias se tengan que convertir en un fín, a veces serán útiles y otras veces no, hay que ser prácticos.


Lo cierto es que, al final, la izquierda se presenta dividida a nivel estatal (independientemente de ilusionantes confluencias en determinados territorios y de movimientos de izquierda nacionalista) en dos grandes bloques: PODEMOS y Unidad Popular-IU, y confío en que entre los dos saquen una mayoría progresista en el parlamento, otra cosa es lo que pueda ocurrir, porque como bien dice Julio Anguita, es probable que el día 20 de Diciembre lloremos.

martes, 10 de noviembre de 2015

El nacionalismo, un problema electoral para la izquierda

Lo reconozco, tengo miedo a que el debate sobre Cataluña monopolice la campaña electoral, o lo que es lo mismo, que actúe como cortina de humo ante el drama social y el expolio de los recursos públicos por parte de “la casta”, “la jauría”, “la oligarquía”…. (¿qué más da como los llamemos? Lo importante es que los identifiquemos, de ahí uno de los grandes aciertos de PODEMOS).

Siempre he pensado que el nacionalismo es un ideal romántico que magnifica unos símbolos que de no ser por su manipulación no tendrían ese valor que las sociedades les otorgan (fijémonos si no en el día de la Hispanidad y las interpretaciones que se le dan a un lado y a otro del charco). Un ideal capaz de superponerse al discurso social con suma facilidad, con el peligro que ello conlleva, pues aleja el foco mediático de las desigualdades socioeconómicas, y que, desgraciadamente, impregna fácilmente sobre las clases populares.

Además su discurso es relativamente sencillo, solo tiene que buscar un enemigo exterior, y cuando ese enemigo está dentro de un mismo espacio es fácil la confrontación pues como se decía en las películas “este sitio es muy pequeño para los dos”.

He pensado durante un tiempo que el PP esta vez no se atrevería a utilizar el discurso del españolismo frente al catalanismo, pues “no está el horno para bollos”, pero creo que sería estimar demasiado al PP, y dado que les va a ser muy difícil elaborar un discurso sobre recuperación económica (máxime cuando desde organismos internacionales les están desmintiendo constantemente), creo que van a pensar más en resultados electorales que en lo que ellos llaman “sentido de estado”.

Mi miedo viene porque con un discurso centrado en el nacionalismo, el discurso social va a pasar a un segundo plano, y la izquierda estatal lo va a tener más complicado, pues el federalismo no es algo fácil de explicar.


La única esperanza que me queda, es que en esta sociedad que ha surgido después del 15M donde está claro que hay una mayor politización, haya un mayor porcentaje de ciudadanos que miren más allá de la cortina de humo, el problema es si ese porcentaje es más o menos amplio. 

lunes, 1 de junio de 2015

Análisis elecciones 2015

Las elecciones municipales y autonómicas de 2011 fueron para mucha gente un fracaso. Recuerdo cuando llegué a Tordesillas (mi pueblo) después de los exámenes, tras haber participado en actuaciones del 15M y haber ya debatido bastante con compañeros y amigos, una persona cercana, militante de la izquierda (tanto en partido como en sindicato), me dijo algo así como “¿y al final de que os ha valido?”. Yo, sin querer entrar a debatir, respondí: “ya veremos”.
Ese ya veremos era una respuesta que guardaba dos certezas:

1- Raramente una acción política provoca vuelcos de 180º en la sociedad en un breve espacio de tiempo.

2- Había visto que algo había cambiado, y lo había visto porque me había implicado, y se podía comprobar como la mentalidad de la gente había empezado a cambiar, y ese cambio cada vez llegaba a más gente.

 En definitiva, el 15M fue como un temblor del fondo oceánico que genera un Tsunami. Pero los Tsunamis vienen después, y en este caso fue el aumento de los movimientos antideshaucios, las Mareas ciudadanas, las marchas de la dignidad, PODEMOS… Es decir toda una serie de actos que se alejaban de todo lo conocido hasta ahora en el activismo y en la protesta (aunque siempre hay casos encomiables de sectores que no han dejado nunca de desarrollar la desobediencia civil) y encaja a la perfección con las necesidades sociales actuales que no son sino la consecuencia lógica de las contradicciones del sistema político actual, y que por lo tanto no se pueden combatir solo con los cauces q el sistema te permite, hay que saber encontrar las fisuras, y supimos, con las que señalar los problemas y combatirlos.

Toda esta inmensa ola, que sigue creciendo en parte, porque “la casta” (por que no decirlo) todavía no ha dado con la tecla para pararla, nos ha conducido, 4 años después, a una elecciones que se pueden clasificar de éxito con matices.
Cabría destacar dos ámbitos el municipal y el autonómico:

1- A nivel municipal hay que distinguir muy bien el mundo urbano y el mundo rural. El mundo urbano es un mundo dinámico, donde el 15M dio de lleno y tuvo repercusión. El mundo rural es, pese al encanto de su tranquilidad, un mundo muy envejecido y conservador, donde los cambios de mentalidad son más complicados, esto ha hecho que los grandes cambios se produzcan en las ciudades no en los pueblos. Pero ojo, hagamos un poco de memoria histórica: en las elecciones municipales previas a la II República hubo más concejales monárquicos que republicanos, lo que pasa que estos últimos ganaban en las ciudades, es decir cada concejal republicano tenía detrás suyo más votos que cada concejal monárquico.

Por otra parte, y como crítica constructiva a los movimientos protagonistas del cambio, los resultados son muy diferentes en aquellos lugares donde se ha logrado una verdadera convergencia, que en otros donde las fuerzas municipalitas han ido por separado, llegando incluso, debido a la ley electoral, a permitir que el PSOE tenga más concejales en algunas ciudades, poniéndoles en una situación de superioridad a la hora de negociar, con lo que ello significa para realizar reformas profundas. En algunos partidos y movimientos habrá gente que debería dar un paso hacia atrás por este error.

2- A nivel autonómico, el panorama es mucho mas claro, pese a que el bipartidismo está muy desgastado, lo cierto es que las dos primeras fuerzas son prácticamente siempre el PP y el PSOE. La ley electoral ha vuelto a jugar en contra del cambio.

Con todo esto cabe hacer una advertencia, en nuestra mano está poder dar un golpe de efecto en las generales, pero para eso habrá que superar las posibles trabas del sistema, entre ellas la ley electoral. Una verdadera unión popular ayudaría a esto, habrá que dejar los egos a un lado y bajarse todos del caballo para ponernos al mismo nivel, entendiendo que el cambio deberá ser tan plural como lo es la propia ciudadanía en las manifestaciones. Los ciudadanos debemos tener un pie en la calle pero también debemos conseguir tener el otro en las instituciones, y para ello solo cabe una verdadera unión, que permita que todos golpeemos juntos y al mismo tiempo en las elecciones generales.


lunes, 28 de abril de 2014

Guerra de Egos, oportunidad perdida

 A prácticamente un mes de las elecciones Europeas nos encontramos con un auténtico universo de siglas que, críticos con la situación actual, quieren desbancar al bipartidismo y desbordar el sistema. No seré yo quien les quite la ilusión de hacerlo pero en las elecciones europeas no lo van a conseguir, puesto que el parlamento europeo a la hora de las decisiones pinta menos que la opinión de un militante en los aparatos de los partidos tradicionales.  Quizás por eso muchos han pensado que es el momento de experimentar opciones de cara a poder lograr una gran coalición en unas elecciones autonómicas o generales, aunque para ello tengan que renunciar a personalismos y egos que tanto daño hacen a la izquierda.

No se puede negar que, pese a que ha habido acercamientos por parte de los movimientos y partidos de izquierdas, el sector más duro de izquierda unida, o mejor dicho del Partido Comunista de España, ha bombardeado cualquier intento de convergencia (sino que se lo digan a la Chunta Aragonesista), probablemente por miedo a que se cuestionen los puestos de aquellos que llevando tanto en la dirección y en los parlamentos jamás han querido que la izquierda pueda ser una alternativa parlamentaria, llegando como mucho a ser muleta de la socialdemocracia o el socioliberalismo.

Muchos vimos la luz con el gran pacto de toda la izquierda gallega, que tan buenos resultados consiguió, parecía que lo tenía todo: un programa de ruptura, candidatos con gancho, presencia en la calle, posibilidad de seguir creciendo y convertirse en alternativa…  Parecía que desde Galicia nos habían marcado el camino, pero no era así, la diferencia entre AGE y el resto de la izquierda española, es que en AGE todos estaban dispuestos a renunciar a egos, lo cual era bastante fácil, pues todos partían desde una posición parlamentaria igual. Pero en el resto del estado no es así, hay una parte de un partido que al tener representación parlamentaria no está dispuesto a ceder. Están de acuerdo con las peticiones de mayor democracia interna, pero ellos no la practican, están de acuerdo con converger pero siempre y cuando ellos lleven la voz cantante, están de acuerdo con que necesitamos frescura pero siguen los mismos candidatos…

Entiendo los reparos que desde izquierda unida se tienen hacia las primarias, al fin y al cabo depende de la opinión de las personas, y ya sabemos que la opinión es un conjunto de imágenes e ideas que desde los medios de comunicación nos meten en la cabeza. Rara es la persona que aparta la mirada del televisor para informarse por sí mismo. Podemos mirar si no, las primarias de Podemos o del Partido X, ¿Quiénes son los ganadores? No son los que más valía pueden tener (que no estoy diciendo que no la tengan), son el Señor Pablo Iglesias y el señor Falciani, es decir los más conocidos. ¿Cuánta gente se ha interesado por el currículum de todos los candidatos? Seguro que poca, y hacen bien, porque la gente va a votar a quien más les llame la atención, no al que esté mejor preparado o al que sea más de izquierdas. Este problema de las primarias es algo que en Francia y Estado Unidos saben bien, de ahí todas las campañas a favor o en contra de un candidato o de otro dentro del mismo partido, yo espero que aunque los partidos españoles lleguen a abrirse no nos convirtamos en esto.

Aun así el clamor popular que hay sobre las primarias es síntoma del ansia de una parte de la ciudadanía, la parte más movilizada, por tener una mayor participación en la democracia, ya sea dentro de sus propios partidos, dentro de movimientos sociales o directamente como ciudadanos anónimos. Nadie está diciendo que las primarias sean un modelo de selección de candidato perfecto, como tampoco nadie puede afirmar que los procesos democráticos lo sean, pero desde luego es un proceso de selección bastante más en sintonía con el momento actual y con las proclamas de la calle, frente al dedazo o los mecanismos de selección interna de candidatos controlados por los aparatos de los partidos, y que no se pude negar que en el pasado tuvieron su lógica.


Pero método aparte, lo cierto es que lo que nos tenía que mover es el programa, y si nos fijáramos solo en el programa de los partidos, veríamos que hay o va a haber una gran similitud entre los programas de gran cantidad de ese universo de siglas, ¿Cuál es el problema? Pues como ya se ha señalado los Egos. Como persona que busca el cambio político y social, y que en la medida de lo posible lucha contra ello (a veces haciendo menos de lo que debería, todo hay que decirlo), espero que no tardando se consiga una convergencia de toda la izquierda a la izquierda de la socialdemocracia, o mucho me temo que estaremos perdiendo la oportunidad que nos está brindando la historia.

lunes, 26 de noviembre de 2012

La crisis tira mucho....

¿Y ahora que? Sería una buena una pregunta para hacernos después de una noche electoral. Lo que si parece claro es que la composición tradicional de la cámara catalana es cada vez más plural, como lo es la de la mayor parte de las cámaras de comunidades autónomas, así como la nacional, que van pasando por procesos electorales. La presencia en el Parlament de CIU, PSC, ERC, PP, C´s, ICV, CUP es un claro ejemplo de cómo la crisis amenaza la lógica electoral tradicional, y cambia los patrones de conducta de los electores.

Lo que sí muestra algo diferente, en lo referente a otros procesos electorales de nuestro estado, es el echo de que la participación haya aumentado casi 10 puntos respecto a la anterior convocatoria. Es un echo distintivo, fruto de la tensión del debate político, un debate interesado, introducido por el propio gobierno del señor Mas, como explicaba en  http://laparadaenelcamino.blogspot.com.es/2012/09/la-cortina-de-humo_21.html, y que ahora mismo nadie sabe en lo que puede derivar, pues la ola se ha hecho demasiado grande y no parece que se pueda parar con facilidad.

La tensión suele movilizar al electorado, normalmente el de izquierdas, de ahí, que en un “descuido” se pillara al ex presidente Rodríguez Zapatero, diciéndole al periodísta  Iñaki Gabilondo “nos conviene que haya tensión” durante un acto en una (pre)campaña electoral. Aún así, en este tema, la realidad es diferente en Cataluña, pues, así como el eje izquierda-derecha es importante, no lo es menos, aunque quizás no haya sido tan relevante como nos pensábamos, el eje de la identidad territorial, catalanismo- españolismo, formándose así un verdadero gráfico XY.

 Esta tensión ha sido creada, basada fundamentalmente en este segundo eje, de echo, desde fuera de Cataluña, veíamos claramente dos protagonísta, situados en polos opuestos, PP y CiU, pero ambos de derechas. Así, el primero, ha conseguido un resultado muy digno en un terreno hostil para ellos,  y el segundo… se podría decir que la jugada no le ha salido mal del todo, por dos razones:

1-     El siguiente partido está a casi 30 diputados
2-     En una coyuntura en la que CiU estaba aplicando recortes desde la Generalitat, y en la que las manifestaciones y el descontento iban creciendo, son el único partido con capacidad para gobernar 4 años.  

Ahora bien, está claro que CiU ha perdido diputados, luego ¿Dónde se han ido estos votos? A priori, y ante la monopolización de la campaña, en torno al discurso soberanista, parecería lógico, que existe una correlación directa entre la bajada de CiU y la subida de ERC, partido que siempre se ha posicionado independentista, que dicho sea de paso suele dispararse en las épocas en las que hay una gran tensión entre el gobierno del estado y Cataluña. Pero si decidimos mirar los escasos datos territoriales que tenemos, parece que esta teoría se tambalea, y que en realidad el eje izquierda-derecha ha tomado más protagonismo en la decisión de los electores que el que se presuponía al principio. De echo, CiU ha perdido 9 de sus 12 diputados, y un porcentaje alto de votos, en la provincia de Barcelona, que es la provincia con una tradición menos nacionalista, además en este camino, Tarragona se sitúa en segundo lugar en pérdida de votos, muy por delante de LLeida y Girona, que son por los datos, las más fieles al sentimiento de nación catalana. Pero bajando a una escala administrativa menor, las comarcas, se observa que donde CiU ha bajado más, es donde ERC, ha subido menos. Pero además, vemos como, lugares como puede ser “el cinturón rojo de Barcelona”, es decir lugares de alta tradición de izquierdas, con amplia población inmigrante (de Andalucía o Extremadura), donde el PSC había sido muy fuerte anteriormente, y sus habitantes votaban “Felipe” en vez de votar PSOE (debería ser motivo de debate en Ferraz),  CiU pierde un gran apoyo. Esto también podría justificar, la catástrofe “suave” de un PSC marcado por sus líos internos, su participación en el gobierno de Zapatero y por el descrédito de la socialdemocracia europea.

Luego, no parece, que el discurso independentista haya sido tan determinante como se presuponía. Quizás, en épocas de crisis, las prioridades de las personas que no tienen trabajo, o que si lo tienen es muy precario, así como de aquellos que conviven con ellos, no son separarse del resto del estado, porque al fín y al cabo eso no garantiza la comida en el plato. Es por ello, que los catalanes, han optado por otros partidos a los que tradicionalmente conforman el bipartidismo, (en este caso PSC-CiU) igual que pasa en el resto de España. Así crece C´s o aparece un partido interesante a la hora de la actividad política, y más cercano a la gente, como son las CUP. Es posible que esa subida de ERC se base a su ideología de izquierdas, frente a las políticas de recorte de CiU, sin desmerecer su esencia soberanista.

Esa es sin duda, la ideología de izquierdas, la razón de la subida de ICV, aunque deberían estar preocupados los partidos que tradicionalmente han ocupado la izquierda del PSOE, ICV- IU, porque no parece que en un contexto de crisis neoliberal, logren ser mucho más que un recogedero de los votos que el PSOE pierde por todos lados del espectro político, siendo sus leves subidas consecuencias del demérito de la socialdemocracia, en vez de su “buen hacer”, no parece que la ciudadanía, crítica con los partidos tradicionales, logre ver en partidos con contradicciones (pacto en Andalucía, peleas internas por el poder…) un proyecto de futuro, por ello, prefieren la abstención o fijarse en ejemplos de “nuevas formas” como la CUP.

viernes, 6 de abril de 2012

¿PSOE PP la misma mierda es?


Las elecciones andaluzas han supuesto una constatación de que las políticas contra el estado del bienestar están pasando factura al partido popular, pero además también han constatado una desconfianza de los andaluces al PSOE, derivada  no solo de la bochornosa corrupción de los EREs sino de una visión decepcionante de su gestión de la crisis.

No voy a negar que, desde mi punto de vista, esto es una agradable noticia, no por los motivos que llevan a la caída de los dos partidos mayoritarios, sino porque esto genera, a la vez, la aparición de alternativas al bipartidismo, que, sin duda, es uno de los grandes problemas de España, pues bloquea la aparición de ideas diferentes a lo que, por ejemplo, ha sido el modelo productivo que nos ha estallado en la cara, ese modelo vinculado al ladrillo y a la apuesta por las actividades de escaso valor añadido.

Esta alternativa surgida en Andalucía es Izquierda Unida, un partido que ha pasado de 6 a 12 diputados en la asamblea andaluza, y que, se convierte así, en decisivo a la hora de elegir al nuevo presidente. O al menos eso es lo que se nos vende desde los medios de comunicación, lo importante es si gobernará el candidato del PP o el candidato del PSOE. Esa es una posición errónea, la elección no se puede hacer en torno a unas siglas o una persona, se debe hacer a través de propuestas programáticas, porque es en los actos donde se demuestra la ideología no en las siglas. Pero este es un debate que no interesa, porque PP o PSOE no son solo partidos son intereses,  entre otros de los medios de comunicación, encargados de trasladarnos la información ya elaborada para que nosotros no comentamos el “error” de pensar y crearnos nuestra propia opinión. En este sentido un debate abierto, que tuviera gran repercusión, sobre propuestas y actos podría suponer que la gente se diera cuenta de que los dos grandes partidos de este país no se diferencian en tanto, en lo que a políticas se refiera, ya que, sin desmerecer determinadas acciones de corte social, lo cierto es que ambos apostaron por el modelo de ladrillo, ambos apostaron por la desregularización de la banca, ambos se niegan a avanzar a hacia un sistema electoral más proporcional, ambos se han accedido a convertirse en correa de transmisión de los poderes financieros, en vez, de plantarles cara… y así un sinfín de acciones que han llevado a nuestro país a la situación actual.

¿Entonces donde radica la diferencia entre el PP y el PSOE? Pues sin duda en su base social, y es que, no se puede negar, que en su mayoría, las bases del PSOE son gente de izquierdas. Gente con conciencia de clase, que aplauden las políticas de izquierdas, pero que acaban ratificando con su voto las numerosas acciones nefastas del PSOE por un sentimiento de militancia absurdo que convierte al individuo en un siervo del partido, por la aceptación del discurso del “voto útil” utilizado por los “socialistas” para justificarse ante las personas a las que han defraudado y que estos no busquen otro árbol en el que cobijarse, o por la aceptación de esa nuevo dogma de que no hay más alternativa que las políticas impuestas por los poderes financieros.

Atendiendo a todo esto ¿Qué debería hacer izquierda unida? Está claro que el PP es de derechas, así lo ratifican sus políticas, sus propuestas y su militancia, y  a la derecha se la combate. Pero ¿y el PSOE? ¿Debe ser digno este partido del apoyo de la izquierda? Este partido está metido en tramas de corrupción, cada vez que llega al poder se olvida de la pana, se niega a cambiar un sistema con un cierto déficit democrático, se pone a los pies de los banqueros… Ante esto, izquierda unida debe actuar de acuerdo a los ideales que defiende. No es un secreto que muchos simpatizantes y militantes de IU participan en los actos del 15M, que entre otras cosas, pide que los partidos sean más abiertos y asamblearios, pues eso es lo que tiene que hacer IU, organizarse a través de asambleas de afiliados y simpatizantes para que, tras un debate profundo se tomen iniciativas siempre teniendo en cuenta que desde cualquier posición el deber de IU es avanzar hacia un sistema más justo, tanto en lo democrático, como en  lo social, ya sea desde un gobierno, desde la oposición o en la calle. Entiendo por tanto que debido a su naturaleza es imposible entrar a formar parte de un gobierno con el PP, a la vez que es imposible el apoyo en una investidura para conformar un gobierno estable, lo cual no quita que si no hay alternativas no se pueda aplicar la abstención, pese a que los grupos de comunicación luego intenten aplicar el término pinza. Por su parte el PSOE jamás debe de ser de antemano una opción con la que pactar, si después de unas elecciones el resultado requiere de pactos, la izquierda deber garantizar el desarrollo de un programa a favor de la clase trabajadora y si los socialistas se oponen a ello pues no se puede dar apoyo, ya que no se puede ayudar a aquellos que van aplicar la tenaza contra los trabajadores. Es por ello que es destacable la iniciativa que tomó la dirección de IU Extremadura de consultar a las bases, que optaron por la abstención frente a lo que era un gobierno bajo unas siglas de las que no se puede esperar que organicen una revolución, como es el PP, o un gobierno de aquellos que durante los años que estuvieron en el gobierno no realizaron los cambios valientes para avanzar hacia una sociedad más justa.

Pero todo este debate, que en las bases está surgiendo, no está siendo escuchado en la dirección de IU, tanto en Andalucía como en España, hacen oídos sordos, y proponen una consulta descafeinada, y algo teatral, pues ya llevan días negociando con el PSOE andaluz. Da la sensación de que los líderes de IU tienen un gran complejo de inferioridad y que tienen un miedo atroz a lo que puedan decir medios afines al PSOE. Son en este sentido muy diferentes a los Julio Anguita, Felipe Alcaraz o Antonio Romero, que en su momento no tuvieron inconveniente en plantarle cara al PSOE y a toda su maquinaria propagandística.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Resurrección de la izquierda y consolidación de UPyD

Que las elecciones generales las ha perdido el PSOE no creo que sea discutible, ya hable en “Se marchitó la Rosa” de el por qué de su debacle, no creo que ningún partido en España lo discuta, todos los sondeos señalaban a una abrumadora victoria del Partido Popular y así ha sido, las razones claras, la estrategia de los conservadores, las torpezas del PSOE y una ley electoral que beneficia a los dos grandes partidos y a los nacionalismos de todo tipo.

No obstante lo que es interesante es la dispersión del voto “socialista”, y es que el PP apenas ha conseguido 600.000 votos más que en las elecciones de 2008. Hay que señalar que 2 millones y medio de votos que votaron al PSOE se quedaron en casa, lo cual puede ser debido fundamentalmente a que son votantes del PSOE desencantados, eso sí quedándose en casa ayudaron a una victoria histórica de los populares amén de certificar su conformidad con el sistema electoral que nos toca sufrir. El resto se dispersó fundamentalmente en IU y UPyD, en Cataluña la hegemonía de CIU indica que la pérdida de votos del PSC que no se quedaron en casa, son un voto más nacionalista que otra cosa lo cual es peligroso e indicativo de la deriva que llevó al PSC a la catástrofe.

En el caso de IU, su subida es ilusionante para un partido que ha estado al borde de la descomposición, su más que agradable sintonía con el 15M (incorporando gente importante de este movimiento y defendiendo históricamente sus propuestas) y su relativamente exitosa convocatoria social, que ha cerrado viejas heridas y unido a diferentes movimientos de la verdadera izquierda con el fin de lograr un amplio grupo parlamentario capaz de contrarrestar la polarización neoliberal del PPSOE. Aunque hay que señalar en contra su fracaso para lograr un pacto más estable con los ecosocialistas de ICV, además de fracasar en su intento de conseguir un acuerdo con el partido verde EQUO, al que han huido antiguos componente de IU que veían mejores perspectivas personales en dicho partido, y con Izquierda Anticapitalista. Lo cierto es que el resultado del trabajo de la coalición coordinada por Cayo Lara ha conseguido unos resultados ciertamente importantes, logrando más de un millón y medio de votos que se han traducido en 11 diputados y que si no hubiera una ley electoral tan poco proporcional serían 25. Es importante señalar el histórico diputado por Asturias, que hará que Gaspar Llamazares siga otros 4 años defendiendo la política social en el congreso, así como el tercer diputado por Barcelona  que otorga un escaño a EUiA, el escaño conseguido en Sevilla que hace que Jose Luis Centella (secretario general del PCE) se siente en el congreso y el escaño por Málaga que, a través de Alberto Garzón, hará oir la voz del 15M en el congreso. A pesar del éxito, IU no pude relajarse, pues debe hacer algo de autocrítica, ya que en un contexto en el que el pueblo está en la calle debería haber sido capaz de captar más cantidad de voto desencantado, pues es esta opción la que representa el verdadero espíritu de rebeldía y alternativa al neoliberalismo salvaje.

Por su parte UPyD, el ya conocido como partido de Rosa Díez, consiguió una crecida increíble que llevaron a la formación transversal a conseguir 4 diputados por Madrid y 1 por Valencia. Es un partido este muy personal, que sin duda guarda la mayor parte de su éxito en la figura de su presidenta, algo que dice mucho de la veterana política progresista pero que pone en un futuro incierto dicho partido que en un futuro deberá saber sobrevivir sin ella, en cuanto a su ideología, es el transversalismo algo que yo prefiero calificar de centro-derecha, pues quien juega con el liberalismo cae en la misma trampa en la que ha caído el PSOE. No cabe duda de que en una época en la que los dos grandes partidos están en la picota de la sociedad, un partido como este, o como en su momento fue CDS, es algo muy necesario, sus posiciones contra los nacionalismos periféricos y su radicalidad frente a ETA hacen de este partido un recoveco agradable para votos desencantados del PP, por otra parte sus políticas sociales progresistas hacen lo mismo con votantes desencantados del PSOE en un país donde la mayor parte de la población se sitúa en el centro-izquierda.

Se marchitó la rosa

El titular de las elecciones generales podría ser claro “La crisis se lleva por delante al PSOE” y a aspectos generales así ha sido, no es una excepción y es que todos los gobiernos de Europa, sean del color que sean, están cayendo en las encuestas debido a la crisis, o más bien debido a la gestión de la crisis. Una gestión que está generando que la crisis la estén pagando las clases medias y bajas de Europa, mientras que otros siguen ganando dinero sin que los gobiernos les metan mano, curiosamente suelen ser los directivos de las grandes empresas y bancos que tanto tienen que ver en la catástrofe económica y social.

El desgaste de los gobiernos se debe al paro si, pero también a las políticas de recortes que impone la Alemania, que tanto debe al Plan Marshall del que parece no acordarse. Entiendo que este país quiera conservar su posición hegemónica, pero si de verdad queremos una Europa unida tendrá que basarse en un principio de solidaridad de poderosos a pequeños, si no los países más castigados por la ineficacia de la Unión acabarán por separar su camino.

Pero la realidad Europea no debe alejarnos de la realidad española, en nuestro país la crisis se ha cebado más, debido fundamentalmente a nuestro débil modelo productivo, basado fundamentalmente en el ladrillo, con contratos altamente temporales y salarios y horarios muy alejados de la realidad europea. Este modelo sustentado en la ley del suelo de 1998, era un modelo del que se sabían ya las consecuencias que podía originar, una construcción desenfrenada que haría de la vivienda un bien de lujo alejándola de ser un derecho a ser un producto mercantil. A pesar de que esto se sabía el gobierno del pp optó por ello, y lo que es peor, el gobierno del PSOE  no quiso ponerle freno gobernando hasta que nos estalló la crisis con una ley del suelo orientada al enriquecimiento de unos pocos. Y es aquí creo yo, donde hay que analizar la debacle “socialista”, en el momento que cogieron el gobierno. Hay que recordar que es la base electoral del PSOE, fundamentalmente trabajadores (donde meto al pequeño empresario), es por ello que ya entonces no se entendiera, aunque luego se justificara el voto por miedo al PP,  la bajada y eliminación de impuestos progresivos, la permisividad de empleos precarios en comparación con Europa, el famoso cheque bebe, el dinero que el estado deba a la iglesia católica, guerras como la de Afganistan… Pero tampoco era comprensible si se analizaba el tremendo derroche de dinero en infraestructuras absurdas (donde también hay que meter a las comunidades autónomas sean del color que sean), como largos kilómetros de ave o la mayoría de aeropuertos regionales entre otras cosas. Es decir un derroche continuo sustentado en la euforia económica que mantenía dormida a la población sin parecerse dar cuenta de lo que estaba pasando y si lo hacía se oía la famosa frase “es que como vengan los otros…” Pues bien, el estallido de la crisis financiera mundial se cebó con España al hacer que los bancos españoles dejaran de dar créditos a la compra de vivienda y sobre todo a la creación de vivienda nueva, aflorando grandes problemas como el cierre de empresas que generaron el despido de mano de obra poco cualificada, que sin un sueldo poco podían hacer por mantener una vivienda, amén de otras muchas familias que no podían acceder a un crédito ya fuera para obtener viviendas o para crear empresas… afloró así la verdadera realidad del sistema productivo español, que vestido de folklórica había llevado la economía española a la “champions ligue” aunque la realidad de la sociedad no pasara de estar en la “Liga Adelante”.

A partir de aquí, el PSOE estaba perdido no había sabido reaccionar y probablemente ya era demasiado tarde para generar una alternativa productiva (industria, investigación, pequeñas empresas…) alejada del ladrillo, se había estampado contra el muro que ellos mismos habían levantado. La guinda del pastel la puso la señora Merkel, que con su látigo castigador y su escasa memoria histórica obligó al gobierno español a azotar severamente a la ciudadanía española, respetando eso sí grandes fortunas, empresarios y banqueros ¡Que ellos multipliquen su dinero!. Así pues Zapatero en vez de admitir sus errores e irse demostrando ser una persona de principios, prefirió vestirse de Rajoy, pedir consejo a Aznar y realizar reformas fiscales y laborales de las que Tacher estaría orgullosa. Al partido socialista le dio igual el clamor de la calle en el 15M, no quiso oír de primeras a los ciudadanos, mandando incluso  algún delegado del gobierno a la policía contra los indignados, que sencillamente exigían o exigíamos, una democracia más pura, ¡Lo llaman democracia y no lo es!, se oía en clara alusión a la sumisión a los mercados, ¡No hay pan para tanto chorizo! Dirigido a los políticos que tanto dinero ganaban y en especial a los vinculados en brotes de corrupción, ¡PSOE, PP la misma mierda es!, ¡Constructores y banqueros que devuelvan el dinero!, ¡No nos representan!.... en conclusión un sinfín de lemas que ponían, y ponen, en primer plano el descontento popular por la gestión de la crisis de los principales partidos políticos.

De nada sirvió, que el PSOE pusiera de capitán de su barco a la persona a la que se vinculaba con la fase terminal de ETA, y es que a parte de todos los errores del gobierno socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba  era una persona que llevaba muchos años en política, beneficiándose de los grandes sueldos y de la escasa democracia interna de su partido… algo que desde la calle se estaba denunciando, si ha la ineficacia del PSOE para gestionar la época de bonanza y la época de vacas flacas… le unimos la poco representativa ley d´Hont, tenemos mayoría absoluta del PP.