domingo, 11 de junio de 2017

Periodismo o Prostitución

La prostitución es ese acto tan denigrante en el que una persona vende su cuerpo a cambio de dinero. Pues bien hay veces que al leer determinados periódicos la única palabra con que puedo definir lo que observo es esta, porque me parece denigrante que pague a gente por hacer esa basura.

Soy consciente de quienes financian los medios de comunicación, no soy nuevo, pero que eso implique la confusión del lector me parece bochornoso. A mí me parece muy bien que tengan la línea editorial que quieran, cada uno es muy libre de saber a quién le debe algo, pero que no intenten confundir.

Todo lo escrito hasta ahora viene a colación de una noticia sobre Tordesillas de la que se ha hecho eco un “panfleto” regional, quizás el más leído en mi municipio. El caso es que el Ayuntamiento ha tenido que pedir un crédito para pagar 30.000 euros a un trabajador que se jubiló por invalidez más 3000 de demora. Todo esto en el mes de julio del año 2017 cuando el trabajador lleva jubilado desde el 2014. El consistorio tiene que pedir dicho crédito, porque (aparte de que está recogido en convenio este derecho, solo faltaba) se contrató mal la póliza del seguro, y claro, ni Ayuntamiento ni seguro querían pagar, por lo que han obligado al trabajador a ir a los tribunales para cobrar (menos mal que estaba sindicado) y encima cuando el tribunal obliga al Ayuntamiento a pagar, no solo no lo hace, sino que el trabajador debe volver a ir al juicio para que el tribunal dé el ultimátum (por supuesto después de esto el Ayuntamiento aparte de los 30.000 euros de indemnización tiene que pagar costas y 3000 euros de demora).

Bueno, pues lo rocambolesco de esta situación es que, si uno lee dicho periódico regional, el alcalde de mi pueblo queda como Marcelino Camacho defendiendo al trabajador, cuando lo cierto es que ha estado más cerca de Henry Ford.


Entiendo que muchos municipios pagan dinero para “que se hable de su pueblo (o bien del alcalde no lo sabemos)”, que se contratan autónomos para hacer noticias, que se nutren más de notas de prensa enviadas por partidos o administraciones sin contrastar lo que ahí pone… Pero, es que estos “errores” (y lo pongo entre comillas por qué no estoy seguro de que no sean a propósito) son insultantes y llevan a los lectores a equívoco. Pero oye, esos periodistas trabajan en lo que quieren, aunque les obliguen a comerse sus principios. 

viernes, 19 de mayo de 2017

Susana, Sí

Sé que pueden lloverme las críticas por lo que voy a escribir. Me da igual. Pero yo quiero que gane Susana. Y quiero que gane por el discurso que tiene: el centralismo, el constitucionalismo, una vuelta de tuerka más al liberalismo en lo económico... No cabe duda de que ese es el PSOE que necesita nuestro país.

Y esto lo digo porque me considero de izquierdas (aunque discrepe en muchas de las estrategias de batalla), y como persona de izquierdas, pienso que para que la sociedad avance, este PSOE, debe hundirse. Más claro agua. Y debe hacerlo, porque es un partido acartonado, incapaz de abrirse sin resquebrajarse y de generar un debate de ideas que le lleven a construir una alternativa al liberalismo en pleno siglo XXI.

Pienso que Susana Díaz no engaña a nadie. Creo que piensa que con su discurso puede llegar a ser presidenta del gobierno, lo cual es normal, desde muy jóven esta chica de partido ha visto lo que su partido ha querido que viera. Se lo cree, porque es un producto 100% PSOE felipista, es decir, vive en otro tiempo, apela a un pasado nostálgico que a muchos militantes les llegará a la patata. Todo aquel militante que vote por Susana no puede sentirse defraudado por lo que va a hacer y de, como dice el alcalde de Valladolid, poner el culo en pompa hacia la derecha, porque su enemigo está a la izquierda, es decir, PODEMOS, lo cual, denota una escasa comprensión de la sociedad actual y de como se ha fragmentado el espacio de la izquierda, que nos señala, además, cuando critica a los indignados, algunos de los cuales, por cierto, estuvieron gritando aquello de “Zapatero no nos falles”.


Yo no entiendo muy bien como Susana pretende convertir, de nuevo, al PSOE en un partido ganador, cuando va a prescindir de la gente del 15M, de los catalanes (debido a su discurso centralista) y no quiere contar con los partidos que están en la disputa del espacio de la izquierda. Pero bueno, ella sabrá, y yo, repito, como persona de izquierdas, la poyo fervientemente mientras sueño con que nos dé una nueva oportunidad a aquellos que nos habíamos ilusionado con el sorpasso, para que así haya una verdadera alternativa de izquierdas en el siglo XXI.  

lunes, 15 de mayo de 2017

El 15M hoy

Últimamente disfruto más de aquellas compañías que me hacen pensar, con las que puedo debatir, confrontar ideas, o que pensando lo mismo complementan mi forma de pensar y me afianzan en el camino al señalarme que ellos piensan igual y que no estoy tan loco.

Este fin de semana, se ha dado así, he tenido varias charlas. Una, como no podía ser de otra forma, fue sobre el 15M. Lo que más me llamó la atención es que los allí presentes hablábamos desde un punto de vista ya nostálgico. Lo reflexioné según volvía a casa, mientras conducía, para mí es sintomático de que algo ha cambiado. Se ha acabado la ilusión y ahora solo queda el recuerdo.

Y es eso lo que hicimos, recordar, mientras los allí presentes decían como se lo pasaron en aquella manifestación del 15 de Mayo, yo dije, siendo probablemente el que más se había creído el movimiento (o sus ideas) de los allí reunidos, que estuve en el sofá de mi casa (por aquel entonces vivía en Valladolid y me volví a Tordesillas el finde, como hacía cada vez que me cansaba de la ciudad). Pero poco me dicen las anécdotas, salvo aquellas que viví con mí gente por aquel entonces, compañeros de carrera y amigos, al fin y al cabo, estas cosas son las que siempre marcan.

Al final, lo he pensado, lo he escrito, lo he debatido… el 15M fue un soplo de aire fresco que hizo envejecer el sistema, sacó sus vergüenzas, repolitizó parte de la sociedad y abrió un ciclo, que, a día de hoy, yo daría por cerrado. Esa es la gran reflexión a la que se puede llegar. Probablemente, y era necesario, nos terminamos de jugar todo a la baza electoral, y algo se ha conseguido, pero pienso que nos hemos quedado a medias estando ahora en otra fase… Una fase, en el que gran parte de esas ideas comparten espacio en la sociedad con lo viejo, el problema es que esta confrontación se tendrá que saldar algún día, y “lo viejo” ha demostrado ser muy bueno en la pugna. Además, soy de los que piensa, que la hoguera se apagó, aunque queden “brasas”.

Mi miedo fundamental, es que esos movimientos que surgieron, tanto sociales como políticos, al calor del 15 M, o como consecuencia de este, opten por el gran error de la izquierda desde la caída del muro de Berlín: la política de resistencia, quizás fue la única esperanza hasta la llegada de las izquierdas latinoamericanas, pero fue una situación de constante desgaste y pérdida de fuerza.

Veremos que pasa, aunque como me han dicho hoy, puede que estemos ante unos sucesos como los de 1905. ¡Ojalá!

martes, 9 de mayo de 2017

¿Alarmismo por el medio rural o reclamo de identidad?

Hoy, he tenido la oportunidad de asistir a una charla relativa al fenómeno de la despoblación. Entre las cosas que se han dicho, donde muchas estaba de acuerdo y otras no tanto, ha habido una cosa que me ha hecho pensar: el hecho de que no es que estemos asistiendo a una preocupación por el medio rural, es que estamos asistiendo a una preocupación por nuestra identidad, ya que en un mundo globalizado buscamos la diferenciación frente a la homogeneidad.

Es cierto que siempre he pensado que la sociedad urbana propiciaba nuestro alejamiento de nuestras costumbres más tradicionales. Al fín y al cabo la globalización no es otra cosa que la imposición del consumismo, y la americanización de la cultura, y eso solo se puede dar en un mundo como el urbano, pues es dónde se concentra la actividad económica.

Lo que no era capaz es de unir esta idea al concepto de despoblación, a pesar de que siempre he pensado que la gente por lo general quiere vivir en la ciudad debido a que vivimos en la sociedad de consumo, y que eso era un punto a favor de mantener la supeditación (económica, demográfica, alimentaria...) del campo hacia la ciudad. Entonces puede ser que lo que yo entendía como un interés de la sociedad urbana hacia el medio rural por alarmismo fuera en realidad un reclamo de identidad de una sociedad que poco a poco pierde todo apego por sus tradiciones.


Puede que en realidad sea ambas cosas, no lo sé, pero es un debate tan interesante como el de las posibilidades de desarrollo del medio rural, porque al final marca también nuestra mentalidad, y es que si conseguimos conectar con nuestra cultura habremos tendido un puente y echado un cable al medio rural, aunque vivamos en la ciudad... pero seremos capaces de verlo de otra forma, sin prejuicios, de igual a igual.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Lo alternativa no es lo menos malo

Puede que este post que voy a escribir pueda parecer indignante para algunos, incluso ofensivo. No me voy a cortar un pelo:

Durante las últimas semanas gran parte de los focos mediáticos están puestos en las elecciones francesas. Desgraciadamente a la segunda vuelta han pasado Emmanuel Macron y Marie Le Pen. Es decir, dos candidatos poco identificables con posturas progresistas. Se podría decir que uno es más de lo mismo y la otra una xenofoba que no engaña a nadie.

Una vez más, en vez del análisis de por qué del crecimiento electoral de Le Pen (parece que a nadie le importa el crecimiento de un partidario de una mayor mundialización de la economía y pérdida de poder democrático de los estados), la comidilla es que “La Francia Insumisa” hace una consulta a sus bases donde se el resultado es muy diverso pero con una mayoría de votar nulo. ¡A mí me parece lo más correcto!

Seguimos teniendo la idea de que la disputa es izquierda-derecha, y aunque así sea, no es la única. La crisis económica ha puesto de manifiesto otros ejes que se entrelazan y con los que hay que jugar: lo viejo-lo nuevo, soberanía económica-globalización, europeísmo-antieuropeismo, oligarquía- pueblo, sistema-antisistema... Si analizamos con cada uno de esos parámetros a Le Pen-Macron, nos encontrariamos (por lo menos en el discurso) con muchas sorpresas. ¿Cómo se le puede pedir a gente de izquierdas que vote a favor de Macron y contra Le Pen cuando obviamente el primero también es antagónico?

El hecho de seguir interpretando el mundo en el eje izquierda-derecha, es de una clara falta de amplitud de miras y cierto egoísmo. Digo egoísmo porque es muy fácil vivir con un buen sueldo en un buen barrio y mantener el discurso de izquierda tradicional, mientras se critica a quienes están en paro, perdiendo sus casas, o en barrios degradados o que debido a la inmigración han cambiado su fisionomía y su día a día de forma sustancial... Hay gente que se puede permitir que todo siga igual, y otra que no, y si no se les da esperanzas por la izquierda lo buscarán en otro lado. Además, seamos serios, la izquierda, y eso me sorprende, tiene una falta de autocrítica que será nuestra perdición.

Enlazando esto con España recuerdo que durante mucho tiempo se acuñó aquel lema del “voto útil”. Dado que la izquierda iba a ser incapaz de ser alternativa había que votar al PSOE. También se ejercía una presión brutal con izquierda unida para que diera gobierno a los socialistas cuando obviamente en su programa tenían más diferencias que coincidencia, por lo menos en lo económico (lo cual a su vez tiene reflejo en lo social). Y respecto a esto, cuando tuve uso de razón siempre fuí partidario de la “teoría de las dos orillas” (osea PSOE y PP la misma mierda es y por la izquierda estaba IU, a pesar de que por aquel entonces ya no la prácticaba).

El problema de todo esto es que el mundo ha cambiado y también las formas de hacer política, como bien ha entendido Melenchon, y en España como bien ha entendido PODEMOS (por lo menos el de antes de las elecciones de Junio, y como he escuchado a muchos que apostamos por iglesias “al final Errejón tenía más razón de la que pensábamos”). La gente en nuestro país no se siente identificada, de forma mayoritaria, por el discurso de clase, es más muchos lo repudian, pero en cambio si se siente identificado como “pueblo”, y de esto se dió cuenta PODEMOS, como se dio cuenta de que la izquierda del siglo XXI tiene que regresar a la defensa del estado nación y el proteccionismo para recuperar la soberanía.


Y otra cosa que parecerá una gilipollez, pero no es lo mismo que te hable un Llamazares (que atufa a castuza) que te hable un Pablo Iglesias o incluso un Garzón, y eso que yo cada vez me fío menos de la gente, pero oye... no es lo mismo.

miércoles, 26 de abril de 2017

Apuntes sobre el avance del padrón

Según el avance del Padrón Castilla y León es la comunidad autónoma que más población pierde. No me sorprende que esté entre ellas, vamos que tradicionalmente la cosa siempre ha sido pierden las comunidades autónomas con más peso del sector primario (a excepción de Andalucía): Galicia, Castilla y León, Extremadura y Castilla La Mancha, y ganan las que tienen más peso del sector servicios: Madrid, la Costa Mediterránea, así como Andalucía. Con la destrucción de la industria Asturias entró en el equipo de los primeros. Así fundamentalmente, luego hay otro tipo de comunidades, que francamente se escapan más a la dinámica tradicional y tienen altibajos y habría que estudiar el por qué. Al final, se podría concluir que pierde las comunidades rurales y ganan las ubanizadas o que pierde el centro y gana la costa y Madrid.

Me parece bien simplificar todo, pero me gustaría que por una vez los medios de comunicación analizaran las cosas huyendo de los limites administrativos. Por ejemplo, centrándonos en la provincia de Valladolid (que conozco algo más porque soy de aquí y sobre la que algún día me lanzaré a interpretar los datos demográficos si es que termino de hacer las gráficas), he visto alarmismo sobre que la ciudad pierde habitantes, puede ser que eso afecte a la distribución de concejales o a la hacienda local, pero desde el punto de vista demográfico quiero saber si esos habitantes los recogen los municipios colindantes (que a falta de confirmar, es imposible que compensen la pérdida), porque de ser así no me parece como para echarse la mano a la cabeza, debemos entender que las ciudades por lo mucho que han crecido y los lazos con el periurbano deben ser gestionadas de forma diferente (claro, que falta legislación al respecto), ya están avanzando en la CUVA, aunque cada vez me parece más un cajón de Sastre donde van a acabar entrando los municipios de media provincia, algunos municipios de dinámica rural han visto ahí su “salvación”.

Lo interesante será ver si se confirma la tendencia de otros municipios con relación directa con la capital pero con una cierta entidad como “pueblo”, es decir que no son ciudades dormitorio aunque hay importantes movimientos diarios hacia la ciudad. Hablo de municipios como Tudela de Duero o Cigales que empezaban a perder población en el último dato del padrón, y se trataría de confirmar la tendencia porque ahí sí que introduciría una dinámica nueva en nuestra provincia, ya que hasta ahora había tres fundamentales, dentro de la pérdida generalizada de población, por supuesto:

  • la capital perdía (y envejecía) y crecía el periurbano (y rejuvenecía)
  • Los centros de servicios se mantenían a costa de los pueblos de alrededor (envejecimiento, despoblación, baja tasa de fecundidad, de fertilidad, de feminidad... Prometo, que si termino de hacer gráficas algún día me lanzaré a hacer su interpretación).
  • Centros de servicios más alejados de la ciudad y de dinámica más “rural” perdían


Es decir, entiendo que el Padrón no va a cambiar nada de estas tres tendencias, tampoco hemos hecho nada para que así sea, y desde luego aunque empecemos ahora la efectividad se verá a largo plazo, pero podemos tener otro problema si no actuamos en esos núcleos del alfoz que empiezan a perder habitantes.  

martes, 25 de abril de 2017

¿Es el turísmo rural una alternativa?

Este fín de semana he tenido algún que otro debate sobre temas “relativamente” interesantes, quizás el que me ha llamado más la atención es uno que tuve con un conocido, con el que me encontré el 23 de Abril en Villalar, sobre la necesidad de potenciar el turismo rural. Yo, que sin ser fan de esta modalidad turística para dinamizar el medio la otorgo cierta efectividad, defendí que debido a la experiencia previa y la diversidad dentro del mundo rural hay que analizar muy cuidadosamente cuales van a ser las acciones de futuro.

No obstante, y antes de entrar a analizar la historia y las características de esta modalidad de turismo, me parece interesante realizar una definición. En cierto modo y atendiendo a la definición de turista, es decir cualquier persona que se mueve de su domicilio habitual a otro lugar y realiza al menos una pernoctación, está claro que el alojamiento es un eje básico del turismo rural, de ahí que rápidamente lo asociemos a las casas rurales. Pero el turismo rural, consiste, no solo en el alojamiento, sino en la realización de actividades en un espacio diferente al urbano, tratándose de actividades que en las ciudades, donde se concentra la mayoría de la población, no se pueden realizar, lo que lo hace mucho más llamativo. Así pues, y teniendo en cuenta esto, hay definiciones variadas, pero a mí la que más me ha llamado la atención ha sido: “todas las actividades lúdicas o turísticas desarrolladas por los agricultores para la acogida, el alojamiento o la distracción de huéspedes que a menudo tienen un origen urbano”. Digo que me ha llamado la atención, por la sencilla razón de los agentes que en ella se señala como autores del desarrollo de esta tipología turística son los agricultores, y no dudo de que en principio tuvieran una relación directa con el sector primario, pero en la actualidad no solo son agricultores, también lo son empresarios de las ciudades, ya que han visto en esta actividad un medio de generar dinero en sus bolsillos cuando debería ser exclusivamente un apoyo a las rentas agrarias del medio rural. Así pues, yo entiendo que el turismo rural sería el conjunto de actividades realizadas por personas en las áreas rurales, que desplazándose y viviendo en ellas durante más de un día contribuyen a la dinamización del espacio en cuestión. Y lo dinamizan de muchas formas:, alquilando casas y habitaciones, pero también realizando actividades agrarias que acercan a las personas de hábitos urbanos al sector primario del que se encuentran aislados en las ciudades, venta de productos, y consumo de cultura, autóctona, degustación de comidas en establecimientos de la zona, además de actividades de aventura en ambientes naturales… Todo esto llama la atención de una población que, debido a los efectos espaciales del modelo económico y productivo se concentra cada vez más en las áreas urbanas y se alejan de las zonas rurales, las cuales, por su diferencia con respecto a la vida en la ciudad, su cercanía a la tradición y la naturaleza y sus paisajes fascinantes, se convierten en un atractivo turístico para un tipo de turista de formación media alta, que no se conforma solo con tostarse al sol en la playa y busca otras alternativas para disfrutar de sus vacaciones.

No obstantes, cabe preguntarse ¿en qué lugares se desarrolla este turismo? Está claro que en el medio rural, pero ¿Qué es el medio rural? Se dice que espacio rural es todo lo que no es espacio urbano, pero obviamente esta es una definición demasiado ambigua que no me convence ni a mí ni creo que convenza a nadie. Otra definición sería caracterizar el espacio rural por el número de habitantes, es decir entender los espacios rurales como aquellos que tengan menos de 2000 habitantes, y desde mi punto de vista, la delimitación es demasiado estricta ¿Por qué no 3000? De he hecho a aspectos prácticos las casas rurales se pueden construir en lugares con más habitantes, además, no es lo mismo los espacios rurales que se encuentran en España que los que encontramos en Francia, de hecho dentro de España no es lo mismo los espacios de Castilla y León que los de Andalucía que poseen una estructura mucho más concentrada, con municipios de mayor número de habitantes. Atendiendo a lo mencionado queda claro que la definición de espacio rural es muy compleja, para mí sería “aquel territorio donde se desarrollan las actividades agrarias fundamentalmente como base económica y está constituido por paisajes agrícolas, de pastoreo y forestal” ¿Por qué opto por esta definición? Pues por la sencilla razón de que me parece claro que es en los espacios rurales donde se desarrolla mayoritariamente la agricultura, por lo menos, en el primer mundo, independientemente del número de habitantes (un criterio secundario), que lógicamente, sobre todo en nuestro país, debido a la tecnificación del sector agrario y el excedente de mano de obra que eso ha generado, ha hecho que la población tenga que irse del pueblo y la ciudad.

Una vez aclarados los conceptos de espacio rural y turismo rural, hay que preguntarse ¿Cómo se ha llegado a la situación actual? Desde luego en lo que a turismo rural se refiere hay un punto de inflexión en nuestro país, que son los años 80. Lo cierto es, que antes de los años 60 las actividades de ocio rural se dedicaban exclusivamente al alojamiento, de forma puntual en toda Europa, en zonas de montaña unidos al alpinismo y al montañismo, pero durante esta década se expande por el Benelux, Italia y Francia.

Pero como he dicho la década de los 80 es un punto importantísimo en nuestro país, ya que la entrada en la Unión Europea y la consecuente aplicación de las políticas agrarias comunitarias genera un potente éxodo rural, debido a la tecnificación del campo, que ya había empezado tiempo atrás pero que se aumenta, lo que genera además la necesidad de buscar actividades económicas complementarias con las que conseguir una ayuda importante a la renta, así es como se potencia desde las administraciones el turismo rural, fomentando la creación de alojamientos, a la vez que la venta de productos de la zona, es decir de “productos naturales”. Se produjo además, un incremento de las plazas destinadas al turismo rural durante el boom inmibiliario, debido a una mayor variedad socioeconómica de los demandantes y a las ayudas a la construcción de viviendas rurales, lo que produjo cierto descontrol y la entrada de intereses empresariales urbanos. Lógicamente, al estallar la burbuja inmobiliaria este sector también quedó afectado y solo las zonas con un turismo rural más intensivo han podido mantener un nivel de afluencia representativo.

Pero sea como fuere y mirando a largo plazo la pregunta es: ¿Se ha logrado el objetivo? Pues se ha logrado a medias, ya que ha entrado capital foráneo, es decir de fuera del medio rural, con el objetivo de ganar dinero, ya sea con alojamientos rurales o con establecimientos gastronómicos, que deberían comprar los productos del espacio en cuestión, pero que muchas veces los compran a distribuidores que nada tienen que ver con las zonas rurales adonde distribuyen, rompiéndose así otro de los principios de este dinamizador de las zonas rurales.

Aunque hay que señalar que aunque los resultados no sean los esperados, si es verdad que el turismo rural permite mitigar la emigración de las áreas rurales en cierta medida, generar más ingresos que son complementarios, beneficiarse del intercambio cultural entre lo urbano y lo rural, revalorizar los modelos de vida rural y diversificar la economía de estos espacios. Es decir esta modalidad está posibilitando un desarrollo más equilibrado de las zonas marginales. Y esto se ha hecho notar en el aumento de las plazas de alojamiento, ya que son muchas las áreas rurales que apuestan por el turismo rural.

En este sentido de alojamientos rurales España posee una oferta de casas elevadas, aunque con poca diversificación, eso sí Navarra, Asturias, Cataluña y Galicia están más avanzados en este sentido. Por su parte en Europa reina sobre todo el alquiler de habitaciones, pero está evolucionando hacia formas más especializadas.

Lo cierto es que en la actualidad se está denotando un cambio en estas áreas, encaminado hacia unas mejores infraestructuras, y es que, el turista rural, que como ya he dicho es un turista de procedencia urbana y de una formación media alta, que además necesita y quiere disfrutar de unos servicios mínimos, con lo cual las casas y los medios rurales deben estar bien equipados, a la vez, claro está que queremos acercarnos a la “naturaleza”, y lo digo entre comillas porque, lógicamente, para que nosotros podamos disfrutar de ella previamente ha tenido que realizarse acciones de adaptamiento, lo cual es muy legítimo, no seré yo desde la ciudad quien diga a aquellas personas, que están viendo como muere su pueblo, como deben gestionar su medio, al fin y al cabo las ciudades realizan un impacto mayor en el espacio que cualquier medio rural. De todas maneras es curioso ver cómo queremos ir a disfrutar del campo, en un medio relativamente natural y un paisaje agrario, pero a la vez queremos transformarlo y cambiar el paisaje ¿no es una paradoja? Para mí personalmente sí.

Hay que señalar, aunque ya se puede intuir, que hay diferentes tipos, mejor dicho subtipos, de turismo rural, ya que los diferentes espacios rurales, debido a su heterogeneidad han ido buscando sus potencialidades, además muchos de ellas
·       Gastronómico: basado en la comida tradicional de cada área rural.

·       Deportivo: se trata de realizar alguna actividad deportiva en el camino disfrutando del entorno natural y pasar experiencias nuevas y emocionantes, por ejemplo hacer ciclismo.

·       Ecoturismo: disfrute del medio natural que los seres humanos han cambiado para su propio beneficio desde la prehistoria, pero que en lugar de haber sido destruido, el entorno natural es cuidado y aprovechado para las actividades agropecuarias.

·       Aventura: alpinismo, turismo cinegético, buceo marino y lacustre, deslizamiento en los rápidos, son varias las actividades que se pueden practicar en el turismo rural.

·       De salud: cuando se realiza por lo general en balnearios de aguas termales y/o curativas.

·       Turismo religioso: son aquellos desplazamientos hacia santuarios localizados en poblados rurales donde se celebran fiestas religiosas.

·       Enoturismo: dedicado a potenciar y gestionar la riqueza vitivinícola de una determinada zona.

También, dependiendo de las zonas, se puede hablar de:

·       Turismo rural esporádico: donde la frecuentación de turismo es breve e irregular, como lo serían en zonas rurales periféricas: Castilla La Mancha, Castilla y León y Extremadura.

·       Turismo rural intensivo: se nutre de los desplazamientos de fin de semana o vacaciones cortas, gracias a la proximidad, de las grandes ciudades: Barcelona con los Pirineos o Madrid con la Sierra…En prácticamente la mayoría de los casos en segundas residencias, de hecho la Junta de Castilla y León considera que todos los madrileños hacen pernoctación en la sierra de Guadarrama.

·       Turismo plural: los agricultores se decantan por la pluralidad de los servicios (rutas a caballo, rafting, senderismo…), se trataría ya de un grupo que ha abandonado totalmente las actividades agrícolas: Francia e Inglaterra.

·       Granjas escuelas: se trata de reemplazar la producción ganadera por las granjas escuelas: Francia, Alemania, Inglaterra y Países Bajos.

Me gustaría señalar también la importancia de las mujeres en esta modalidad turística, y es que gracias a la implantación de esta nueva actividad como estrategia de diversificación de rentas en la explotación, las mujeres han encontrado su nicho profesional en estos espacios. Ejercen su papel de acogida a los turistas en las casas rurales y promueven la revalorización de la cultura y el paisaje, pues han sido las que más han apostado por una “venta” del medio rural para el consumo urbano. Aunque, lo cierto es que esta ocupación no se entiende como un trabajo “real” porque los ingresos son bajos en el conjunto de la renta familiar y porque las mujeres no obtienen un salario sino ingresos irregulares.

En conclusión el turismo rural es un turismo más exigente, que surgió debido a las aplicaciones de las políticas agrarias comunitarias que provocaron que el medio rural tuviera que buscar otras actividades para la supervivencia, Su auge  se entiende dentro de una sociedad cada vez más urbana y alejada de los espacios rurales, pero que debido a su formación cada vez más elevada poseen una conciencia más ecologista y la capacidad de bien de consumo de la naturaleza.