martes, 11 de agosto de 2015

"Neronismo"

Durante estos días me ha venido a la mente uno de los personajes más controvertidos de la historia. Hablo de Nerón, una figura a la que el cine a maltratado hasta banalizar tanto su personalidad como su legado.

Tenemos una imagen demasiado cruel de Claudio César Augusto Germánico, nos empeñamos en ver la historia con nuestros ojos del siglo XXI y tal y como la reescribe Hollywood. Nerón era un egocéntrico, sí, pero gracias a esa ansia de reconocimiento intentó satisfacer a las clases más bajas aliviando impuestos e incluso realizó acciones para bajar el precio del grano de trigo, además fomentó el teatro y la poesía.

Lo que pasa que a tan bipolar emperador siempre se le ha achacado ser el causante del gran incendio que asoló Roma (dio pie a ello con comentarios, incluso se habla de que esclavos suyos estuvieron reavivando el fuego allá donde se apagaba), pero esto no está del todo demostrado, además Roma era un compendio de callejuelas estrechas y hogares de madera muy humildes, vamos una perita en dulce para las llamas. Aun así la anécdota le valió a Nerón para realizar su gran obra: una ciudad de Roma grandiosa, con calles anchas y estructura regular, así como la Domus Aurea (para lo cual por cierto subió los impuestos a los más pudientes, normal que luego estuvieran enfadados con él, al igual que los cristianos a los que no trató demasiado bien, quizás por ello siempre consideraron Santo a otro “animal” como Constantino y en cambio a Nerón pues cercano averno). El caso es que Nerón, buscando la gloria, vació las arcas de Roma, eso sí construyó edificios increíbles.


Esta historia vine a colación del cambio en lo referente a la ley de Montes. A partir de ahora se podrá construir en terrenos abrasados por las llamas. No puedo dejar de imaginarme a los constructores y “alcalduchos”, que, como en la leyenda de Nerón, provoquen incendios para luego construir sobre las cenizas. La verdad es que es una imagen graciosa la que me ha venido a la mente, pero a la vez aterradora, y uno se pregunta: ¿Acusarán nuestros constructores y políticos “Neronismo”?

miércoles, 29 de julio de 2015

Mi homenaje a Javier Krahe

Cuando era pequeño mis padres se empeñaban en viajar semana sí y semana también. Así como en llevarme a vacaciones que se me hacían eternas, pues yo siempre quería quedarme en casa para jugar en la calle y la piscina con mis amigos del barrio, esas maravillosas manadas compuestas por treinta niños y niñas. Aun así siempre se puede echar la vista atrás para recordar y esbozar una sonrisa, y es que hasta en los momentos más escabrosos siempre surgen instantes capaces de hacerte cambiar la cara. En estos viajes, uno de esos momentos era cada vez que escuchaba una canción algo “chorra”, llamada “mi ovejita lucera”, que se encontraba en un casette de música que recopilaba canciones de Joaquín Sabina. Ha sido sin duda una de las canciones de mi infancia, me divertía escucharla y a día de hoy todavía me viene de vez en cuando a la mente.

Años más tarde, prácticamente sin saber ni cómo ni por qué, llegué a la Universidad para estudiar la carrera de Geografía y en mi clase conocí a una persona con la que compartía la pasión por escuchar al "genio de Úbeda" (cuyas letras son dignas de estudio, por cierto) y que me proporciono un disco de “La Mandrágora”. En aquel disco me encontré, no solo a “mi ovejita lucera” (lo que fue una sorpresa), sino todo un mundo nuevo de letras y música que me han venido acompañando desde entonces. Música, ingenio de poeta y humor se juntaba en ese disco, un estilo del que quizás Joaquín Sabina se ha ido distanciando pero que uno de sus compañeros en esta joya, Javier Krahe, continuó practicando hasta el fin de sus días. He escuchado cada canción de ese disco hasta el punto de analizar cada letra, no me canso, y sobre todo de aquellas compuestas por Javier Krahe donde ridiculiza la cotidianidad hasta el punto de provocar verdaderas carcajadas ¿O acaso a nadie le ha preocupado nunca el tamaño, tal y como expone krahe en el “burdo rumor”? ¿O no nos hemos sentido los hombres como auténticos gilipollas como señala en esa versión de la canción de Brassens que es “Marieta”?

Recuerdo que tras escuchar ese disco tuve la necesidad de informarme sobre la discografía de tan espectacular descubrimiento, y desde luego que no me decepcionó. La primera canción con la que di fue “Cuervo ingenuo”, donde le decía al entonces presidente lo mentiroso que era, lo cual le costó duras represalias (alguna vez deberíamos cuestionarnos porque en determinadas situaciones los artistas, tan comprometidos con mil causas, dan la espalda a quienes tienen el valor de cuestionar a quien pone la pasta), tal y como cuenta en “Me internarán”.

Aun así lo que más me sorprendió de Krahe fue su capacidad para ironizar sobre todo desde el maltrato a los animales con “En la casa de fieras” hasta con su propio legado en “y todo es vanidad” y para ello tan solo necesitaba una fiel cuadrilla de músicos y su inseparable cazú.

Pero si sus letras podían ser irónicas y cómicas a la vez que reflexivas, no lo eran menos sus comentarios. En este sentido recuerdo el único concierto de Krahe en el que he estado. No me hubiera importado ir a más, sobre todo si hubiera sido en aquellos cafés tan especiales donde el humo de los cigarrillos y los vasos con hielos aportaban un plus al ambiente, pero siempre pensé que podría volver a verlo, una pena. Este concierto tuvo lugar en el Teatro Zorrilla de Valladolid, en un momento en el que el 15M estaba en pleno auge con acampadas y asambleas bastante multitudinarias. Allí Krahe personificándose en un ficticio presidente de comunidad comentó como el portero de su bloque le ofreció un negocio en el cual cambiarían los felpudos del edificio con gasto a la comunidad comprando en una oferta de dos por uno y pasando a los vecinos la factura de los dos, quedándose con la diferencia, así que durante 3 años estuvieron poniendo felpudos, cuando se acabaron las casas los pusieron por el suelo y las paredes, hasta que ya la gente empezó a sospechar lo que durante mucho tiempo era evidente… nunca se me olvidará como cerró esa historieta en lo que fue una crítica al 15M “tardaron en darse cuenta, pero por lo menos al final protestaron”, para rematar comenzó a cantar, o mejor dicho a recitar, “Ay democracia” (donde critica el sistema en el que vivimos versionando “Me gustas cuando callas” de Pablo Neruda, una licencia que solo le puede ser permitida a gente como Javier Krahe).

Historias sobre Krahe y sus canciones se podían comentar muchas puesto que tiene una amplia discografía en la que recoge temas para todos los momentos: “Si lo llego a saber” para cuando te deja una novia, “Eros y civilización” para cuando cometes el error de liarte con una ex o “hoy por hoy” para esos días de melancolía en los que, por pura flagelación, necesitas entristecerte más.


Javier Krahe murió hace unos días, pero nos ha dejado un montón de canciones que, por lo menos a mí, me harán recordarlo hasta que la salud me lo permita.


miércoles, 15 de julio de 2015

¿Cogemos el tren?

“Más vale pájaro en mano que ciento volando” Que gran verdad. La mayor parte de las veces las cosas no salen como pensamos y hay que calcular muy bien cuáles son las consecuencias a largo plazo de nuestras decisiones.

Esta reflexión viene al hilo de una reciente noticia que golpea directamente a una de las tradiciones por el que es más conocido el municipio de Tordesillas, “El Toro de la Vega”. Se trata del ofrecimiento de una serie de artistas a montar un festival gratis en sustitución del controvertido evento taurino (http://www.publico.es/sociedad/artistas-ofrecen-organizar-festival-sustitucion.html). L@s Tordesillan@s deberíamos analizar este ofrecimiento, independientemente de si nos guste o no nuestro particular espectáculo, y en esto no hay duda de que la opinión mayoritaria es favorable.

El problema es ¿Hasta cuándo nos van a permitir la realización del torneo? Porque quizás a corto plazo en nuestro municipio no haya una opinión mayoritaria contraria al festejo sobre el que gira nuestra fiesta patronal (cosa que por otra parte nunca sabremos porque ningún alcalde se atreve a consultarnos al respecto), pero la imposición vendrá de fuera. Analicemos un poco la realidad, cada vez hay una mayor conciencia sobre todo lo que tiene que ver con el ecologismo y los derechos de los animales, no solo en España sino en el resto de Europa, donde incluso los partidos llamados conservadores y liberales, que podrían asemejarse en España con el Partido Popular, sí que han mostrado una cierta sensibilidad al respecto (probablemente vinculado al hecho del auge de movimientos verdes). Además, en España el líder del PSOE, Pedro Sanchez, se ha mostrado en contra como lo han hecho partidos como PODEMOS, IU o EQUO, es decir, partidos que de una u otra forma pueden ser determinantes en la próxima legislatura. ¿De verdad nos pensamos l@s Tordesillan@s que tenemos la capacidad de detener esa ola?, si tenemos en contra hasta parte de l@s pro taurin@s que defienden las corridas de toros (que dicho sea de paso deberían saber que los siguientes son ell@s), además el único punto por el que el espectáculo se salvó de la prohibición fue por su longevidad en el tiempo, frente a otros que eran más jóvenes, algo que puede cambiar en cualquier momento…


¿Que quiero decir con todo esto? pues sencillamente que no deberíamos cerrarnos en banda, que, efectivamente puede que nos guste nuestro torneo (o puede que no), pero que ante el futuro es mejor garantizar una alternativa que tenga la suficiente fuerza como para suplirlo con garantías, una alternativa que sea capaz de formar parte de una variada oferta cultural de Tordesillas y que contribuya a lanzar un sector turístico de calidad en un municipio que por historia y capacidad tiene mucho que ofrecer. Habría mucho que debatir al respecto, seguro, incluso si el ofrecimiento es algo que solo iba a durar un año. Pero por lo menos abramos el melón, debatamoslo, pongamos la propuesta encima de la mesa, intentemos coger el tren, no volvamos a repetir nuestros errores que en dejar pasar trenes somos expertos. 

martes, 14 de julio de 2015

Abolir la ilusión

La alegría que, no solo en la izquierda europea, sino en la mayoría de clases populares del Sur de Europa supuso la victoria de Syriza estuvo fundamentada en la ilusión, en la esperanza de que se habría un camino diferente al de la desestructuración y precarización de la sociedad. Para la ciudadanía empobrecida de países como Italia, España o Portugal significó un nuevo camino, incierto sí, pero con el que se podía soñar.

Sobre esta idea, que suponía poner en jaque lo establecido, es decir desafiar a la troika, ese conjunto de instituciones antidemocráticas sometidas al poder financiero, han hecho caer toda la energía y ferocidad de esos organismos con los que los bancos alemanes han convertido a la Unión Europea en el Cuarto Reich.

La historia es así de injusta. Si una vez  países europeos, como Grecia, pusieron la otra mejilla con una Alemania en la que de la noche a la mañana todos pasaron de ser Nazis a alemanes (ya es casualidad), tras haber comprendido los errores que llevaron al ascenso de Hitler al poder. Hoy es, la propia locomotora de Europa, la que vuelve a intentar someter al resto de sus vecinos. Importándola muy poco cual es la alternativa al europeísmo, que es un antieuropeismo basado en las ideas soviéticas del KKE o en las ideas nazis de Amenecer Dorado. Y todo ello por aplicar una ideología, que es como el caballo de Atila, y que se basa en la premisa de que no hay más dios que los mercados, como si estos fueran un ente detrás del que no hay nadie.


El gobierno griego ha claudicado, sí, pese a que ha sido un gobierno valiente, ha sido derrotado. Quizás estuvo demasiado solo ante la actitud servil de gobiernos de pueblos castigados por las políticas alemanas, o quizás es que con el sometimiento que supone la unión monetaria no hay otro camino posible y fuera de esta hace demasiado frío. Lo que sí que creo es que Alemania y las instituciones europeas no han querido solucionar el problema de los griegos, han querido abolir la ilusión y la esperanza.

lunes, 15 de junio de 2015

"El apoltronamiento"

Escuché este fin de semana a alguien decir “¿Qué tendrá el sillón de la diputación que nadie lo quiere dejar?” Dentro de esta irónica y graciosa pregunta hay toda una filosofía de denuncia de lo que es “la vieja política”, que, desgraciadamente he visto de cerca por haberme embarcado en un proyecto que me ha quitado horas que tenía reservadas para otros asuntos, estudios y demás cosas aburridas.

He de decir que en mi experiencia más cercana no estoy hablando del ámbito municipal, donde me he encontrado muy a gusto formando parte de un proyecto de unidad vecinal, quizás empleando más tiempo del que hubiese deseado. Es un problema que tengo, cuando me comprometo con algo me comprometo hasta el fondo, así si luego todo sale mal la ostia es mucho más grande.

No soy tan inocente como para pensar que en los movimientos y partidos políticos no hay luchas por el poder, pese a haber visitado hace poco las “cloacas” de la política, se interpretar el mundo. Pero lo que yo no pensaba es que pudiera haber tanta mezquindad y juego sucio. Tiene que ser duro para la gente que quiere, o queremos (que no estoy seguro de querer participar en estas guerras barriobajeras), cambiar todo desde dentro, es decir dentro de las herramientas para participar en el sistema. Supongo que cuando uno está dentro de una organización demasiado jerarquizada al final el juego de ser más que el otro y de que te feliciten por una o otra cosa, o incluso de tener un sueldazo, pues a muchos les tiene que producir euforia (una adicción más que combatir). Es lógico pensar, por lo tanto, que las ideas que vociferó y promocionó el 15M, aunque ya existieran previamente, ponen en cuestión estas estructura en beneficio de una sociedad que ansía participar en las decisiones que les afectan como ciudadanos.

¿Cuál es el problema? Pues que para participar en esas decisiones es necesario tener un equilibrio entre la frescura y la ilusión de los movimientos sociales y la jerarquización y burocracia de los partidos políticos. Lo que se llama estar con un pie en la calle y con otro en las instituciones. Ahora bien ese equilibrio hay que conseguirlo, y es complicado que quien lleva mucho tiempo en la poltrona, alejado de nuevas ideas que surgen del fervor popular, quiera ceder terreno. Lo cual es legítimo, lo que no es correcto es utilizar técnicas poco éticas para lograr tus fines, intentar emponzoñar y manipular procesos democráticos o intentar desacreditar a la gente por entender que nuevas formas son necesarias en nuevos tiempos.


He de decir que no me ha gustado lo que he observado con mis ojos, admiro mucho a quien lleva años partiéndose la cara con los “dinosaurios” para cambiar las cosas, sobre todo por las malas jugadas que tienen que aguantar, yo no sé si podría llegar tan lejos. De momento estoy ahí apoyando a gente que por capacidad y valentía está claro que en esto son más útiles que yo, no sé dónde estaré mañana, pero ojalá logremos limpiar la cloaca, porque si seguimos dependiendo del apoltronamiento no va a ser posible que haya cambio alguno.

lunes, 1 de junio de 2015

Análisis elecciones 2015

Las elecciones municipales y autonómicas de 2011 fueron para mucha gente un fracaso. Recuerdo cuando llegué a Tordesillas (mi pueblo) después de los exámenes, tras haber participado en actuaciones del 15M y haber ya debatido bastante con compañeros y amigos, una persona cercana, militante de la izquierda (tanto en partido como en sindicato), me dijo algo así como “¿y al final de que os ha valido?”. Yo, sin querer entrar a debatir, respondí: “ya veremos”.
Ese ya veremos era una respuesta que guardaba dos certezas:

1- Raramente una acción política provoca vuelcos de 180º en la sociedad en un breve espacio de tiempo.

2- Había visto que algo había cambiado, y lo había visto porque me había implicado, y se podía comprobar como la mentalidad de la gente había empezado a cambiar, y ese cambio cada vez llegaba a más gente.

 En definitiva, el 15M fue como un temblor del fondo oceánico que genera un Tsunami. Pero los Tsunamis vienen después, y en este caso fue el aumento de los movimientos antideshaucios, las Mareas ciudadanas, las marchas de la dignidad, PODEMOS… Es decir toda una serie de actos que se alejaban de todo lo conocido hasta ahora en el activismo y en la protesta (aunque siempre hay casos encomiables de sectores que no han dejado nunca de desarrollar la desobediencia civil) y encaja a la perfección con las necesidades sociales actuales que no son sino la consecuencia lógica de las contradicciones del sistema político actual, y que por lo tanto no se pueden combatir solo con los cauces q el sistema te permite, hay que saber encontrar las fisuras, y supimos, con las que señalar los problemas y combatirlos.

Toda esta inmensa ola, que sigue creciendo en parte, porque “la casta” (por que no decirlo) todavía no ha dado con la tecla para pararla, nos ha conducido, 4 años después, a una elecciones que se pueden clasificar de éxito con matices.
Cabría destacar dos ámbitos el municipal y el autonómico:

1- A nivel municipal hay que distinguir muy bien el mundo urbano y el mundo rural. El mundo urbano es un mundo dinámico, donde el 15M dio de lleno y tuvo repercusión. El mundo rural es, pese al encanto de su tranquilidad, un mundo muy envejecido y conservador, donde los cambios de mentalidad son más complicados, esto ha hecho que los grandes cambios se produzcan en las ciudades no en los pueblos. Pero ojo, hagamos un poco de memoria histórica: en las elecciones municipales previas a la II República hubo más concejales monárquicos que republicanos, lo que pasa que estos últimos ganaban en las ciudades, es decir cada concejal republicano tenía detrás suyo más votos que cada concejal monárquico.

Por otra parte, y como crítica constructiva a los movimientos protagonistas del cambio, los resultados son muy diferentes en aquellos lugares donde se ha logrado una verdadera convergencia, que en otros donde las fuerzas municipalitas han ido por separado, llegando incluso, debido a la ley electoral, a permitir que el PSOE tenga más concejales en algunas ciudades, poniéndoles en una situación de superioridad a la hora de negociar, con lo que ello significa para realizar reformas profundas. En algunos partidos y movimientos habrá gente que debería dar un paso hacia atrás por este error.

2- A nivel autonómico, el panorama es mucho mas claro, pese a que el bipartidismo está muy desgastado, lo cierto es que las dos primeras fuerzas son prácticamente siempre el PP y el PSOE. La ley electoral ha vuelto a jugar en contra del cambio.

Con todo esto cabe hacer una advertencia, en nuestra mano está poder dar un golpe de efecto en las generales, pero para eso habrá que superar las posibles trabas del sistema, entre ellas la ley electoral. Una verdadera unión popular ayudaría a esto, habrá que dejar los egos a un lado y bajarse todos del caballo para ponernos al mismo nivel, entendiendo que el cambio deberá ser tan plural como lo es la propia ciudadanía en las manifestaciones. Los ciudadanos debemos tener un pie en la calle pero también debemos conseguir tener el otro en las instituciones, y para ello solo cabe una verdadera unión, que permita que todos golpeemos juntos y al mismo tiempo en las elecciones generales.


jueves, 16 de abril de 2015

La caída del Mito.

Rodrigo Rato. Durante mucho tiempo este nombre fue uno de los nombres más importantes del Partido Popular, su nombre era coreado, y su gestión dentro del ministerio de hacienda y como vicepresidente económico era puesta como ejemplo por políticos y militantes del principal partido de la derecha española. Fue uno de los grandes iconos del Aznarismo, de ese milagro económico en forma de ladrillazo y mano de obra no cualificada que nos ha estallado en la cara. 

Es cierto que su gran jefe, y "amigo", Jose María Aznar no le premió, como él esperaba, ser líder del PP y posible presidente del gobierno, pero acabar como máximo dirigente del FMI no es moco de pavo. Desde esa institución mundial pudo "aconsejar" a los gobiernos que avanzaran en la desregularización económica para fomentar la globalización, colaborando así años después en la crisis global.  Poco tiempo duró el señor Rato en el FMI, así que se fue a Bankia, y allí tuvo otra gran actuación como director del paradigma del fracaso bancario español.

Ahora el Partido Popular podrá negar que un día conoció a Rato, pero nadie acaba en puestos tan relevantes sin un gran apoyo detrás. 

El problema de que se nos caiga la venda de los ojos sobre Rodrigo Rato, no es tal problema, Rato solo es un mito, el problema es que caiga el mito. Los mitos generan admiración y su luminosidad impide ver todo lo que hay alrededor. Si cae rato, cae el mito y por lo tanto se puede ver todo lo que hay detrás. Y lo que hay detrás es algo de sobra ya conocido por otros casos, aunque no se reconozca. Parece que, supuestamente, el PP tiene buenos contactos entr los magnates de la economía y ese es el gran problema, los vínculos de los gobernantes con el poder económico, formando entre ellos una nueva clase social ,  que solo piensa en un interés propio y personal, es decir: La casta. Y este problema no es problema de una persona, no es problema de un partido... es problema de todo el sistema, de un sistema que tiene sus orígenes en una Transición que no fue una ruptura real con el franquismo y todo su sistema clientelar, el cual heredó, sino que fue un "apaño" que debería haber continuado con mas reformas si no quería colapsar como ha colapsado.